Café Society: Algo Más Que Un Club de Jazz

Barney con su madre alrededor de 1917
Mural pintado por William Gropper en una de las paredes del “Café Society”, Titulado Jitterbug Dancing
Barney Josephson
John Hammond
Pete Johnson & Albert Hammond en el “Café Society”
Vocalista desconocida en el “C.S”
Mary Lou Williams en el “C.S.”
Count Basie, Teddy Wilson, Hazel Scott, Duke Ellington, Mel Powell en el “C.S.” alrededor de 1940
Mary Lou Williams – 1950
Barney Josephson
Billie Holiday en el “C.S.”
Rose Murphy
Café Society: Algo Más Que Un Club De Jazz.

Barney Josephson nació el 1 de febrero de 1902 en la ciudad de Trenton, New Jersey, en el seno de una familia de judíos que procedentes de Letonia emigraron a los EE.UU. en 1900. Él fue el benjamín de los seis hijos del matrimonio Josephson.
Barney acabó el colegio a los 15 años y su hermano David le proporcionó un puesto de dependiente en su zapatería. Llegó la Gran Depresión y el negoció quebró. Barney abandonó Trento y se dirigió a Atlantic City donde consiguió un puesto de vendedor de zapatos en un gran almacén.
En la primavera de 1937 Barney, tenía 35 años, recibió una llamada de teléfono de su hermano León que le exhortaba a que se desplazase a Nueva York: “Deja todo y ven a Nueva York y podrás hacer realidad ese sueño tantas veces añorado de abrir tu propio night club. Tengo a tu disposición $6,000 que me han prestado unos buenos amigos míos”. Y Barney fue.

En el año 1931 Barney había visitado Europa y se quedó impresionado de los cabarets que vio en París, Berlín, Praga y Viena. Los que más le interesaron fueron aquellos cuya clientela estaba compuesta por artistas, poetas y escritores y donde la sátira y la bohemia formaban una parte importante de sus señas de identidad.

Barney también tenía muy claras cuáles iban a ser las singularidades que dotarían a su club de una personalidad diferente de las inherentes en el resto de clubes de Harlem. Para portero del local había elegido a un miembro del Batallón Abraham Lincoln que había luchado en favor de los republicanos en la Guerra Civil Española. Su atuendo consistía en unos guantes blancos a los que se les había cortado la parte que cubren los dedos, su larga librea estaba estropeada y mal ajustada. Su elegante sombrero de copa estaba magullado y descolorido. Si una pareja se le acercaba en vez de darle un folleto, se inclinaba ante ella con un gesto teatral y decía: “Bienvenidos al “Café Society”, el Lugar Equivocado para la Gente Correcta”. (The Wrong Place for the Right People) que era el slogan del Club. Para convertir en murales las paredes y el techo del local Barney contrató a prominentes artistas del Greenwich Village: “Les dije que iba a abrir un cabaret político con jazz, una sátira a las clases altas. Podían pintar cualquier cosa que se les ocurriese. Les pagué a cada uno $125 y otro tanto para que pudiesen comer y beber cuando les diera la gana”.
La política social del club era diáfana: “Quiero un club donde los blancos y los negros trabajen juntos bajo los focos en el escenario y se sienten juntos enfrente. Por lo que yo sé no existe un lugar así en toda Nueva York y pudiera ser que en todo el país”.  El “Café Society” fue el primer club interracial de Nueva York. Además, allí no se cuestionaba ni tu orientación sexual ni tus ideas políticas. A las pocas semanas de abrir un periódico neoyorquino lo describió así: “Un lugar donde las feministas no tienen problemas, no se cuentan chistes verdes y no hay comedias del tipo Tío Tom”.

 El talón de Aquiles de Barney Josephson se encontraba en todo aquello que hacía referencia a la música. Había conocido nada más llegar a Nueva York a Sam Shaw un fotógrafo que se había convertido en una especie de ángel de la guarda y le fue a pedir ayuda. Sam le dijo: “Hay una persona de nombre John Hammond. Debes conocerlo ya que tiene los mismos sentimientos que tú hacia los negros. Y entiende de jazz como nadie en el mundo”.
Shaw se encargó de que John Hammond y Barney Josephson se conocieran y los problemas musicales del “Café Society” se terminaron ya que Hammond se convirtió, de una forma informal, en su director musical.

John Hammond nació en Nueva York el 15 de diciembre de 1910. Su padre John era el dueño de un importante bufete de abogados en Wall Street. Su madre Emily Vanderbilt Sloane fue una escritora y filántropa. Ambos procedían de familias muy adineradas.
John Hammond era un joven millonario que estaba cursando sus estudios en la universidad de Yale. Cuando cumplió los 21 años decidió dar un golpe de timón a su vida y dedicarse a la industria de la música y a luchar en favor de los derechos civiles de los negros. Se dio cuenta de que introduciéndose en el mundo del jazz podría alcanzar ambos objetivos. Con 22 años consiguió un puesto de disc jockey (no retribuido) en la radio WEVD donde emitió exclusivamente música negra e invitó a importantes músicos como Fletcher Henderson o Benny Carter a tocar en directo en su programa. La emisora cambió de ubicación desplazándose al Claridge Hotel. Cuando se enteró de que a sus invitados no les permitían subir en el ascensor principal abandonó la emisora. Al año siguiente comenzó su faceta como productor de discos para el mercado de Gran Bretaña del sello Columbia. Así mismo comenzó a recorrer clubs de jazz y a escuchar programas de radio que emitían en directo música de jazz con la finalidad de detectar a jóvenes talentos. Fruto de estos safaris musicales descubrió a Count Basie y a Billie Holiday entre otros.
Hammond no se conformaba con el simple hallazgo, sino que también les ayudaba a encarrillar en la buena dirección los comienzos de sus carreras.

Cuando John Hammond conoció a Barney Josephson a mediados de 1938 estaba ultimando los detalles de un concierto que en unas cuantas semanas se iba a celebrar en el Carnegie Hall. Este evento se llamó “From the Spiritual to Swing” y a Hammond siempre se le nombra en los libros que tratan sobre la historia del jazz por ser su promotor.
John Hammond: “Yo quería presentar un concierto en Nueva York ante la musicalmente sofisticada audiencia en el que se iba a escuchar junta por primera vez toda la Música Negra, desde sus rudimentarios principios hasta el jazz más actual. En el concierto intervendrían primitivos y sofisticados intérpretes. Yo quería incluir música gospel y también cantantes de blues… artistas cuya música jamás había escuchado la mayor parte de público neoyorquino”.
“From the Spiritual to Swing” se ofreció el 23 de diciembre de 1938. El éxito del concierto fue extraordinario al punto de que se programó otro para el 24 de diciembre de 1939 que también entusiasmó al público asistente.
John Hammond tuvo muchas dificultades para encontrar un sponsor ya que sobre el escenario tocaban juntos músicos blancos y negros y los asientos estaban ocupados por gente de ambas razas. “The New Masses” el periódico oficial del Partido Comunista Americano financió ambos eventos.
En el año 1959 salieron en formato de casete ambos conciertos y en 1999 se editó un triple C.D. con el título de “The New Masses Presents An Evening of African American Negro Music – From Spiritual To Swing (Dedicated to Bessie Smith)” que contenía también toda la audición.

El jueves 28 de diciembre de 1938 cuando caía la noche se abrieron por primera vez al público las puertas del “Café Society” y Barney vio convertido en realidad su viejo sueño: “Todo estaba preparado para abrir, todo listo. Los músicos, los cantantes, los comediantes, los camareros, el barman, la encargada del guardarropa, la comida, las bebidas, los murales que llenaban las paredes, tan artísticos como no se habían visto nunca en un night club en este país.
La sala estaba llena de amigos y sus familiares y amigos de amigos con sus familiares. Estábamos abarrotados con más gente que las 210 personas permitidas”.
El humorista gráfico de New Yorker le comentó a Barney: “Había muchas celebridades allí, bien provenientes del teatro o de la política. En estos días siempre hay al menos media docena de senadores y congresistas de ideas afines. Yo ni siquiera recuerdo si los clientes bailaron”.
Los artistas que actuaron la noche del estreno fueron: El trompetista Frankie Newton y su banda, las estrellas del boogie-woogie, los pianistas Albert Ammons, Pete Johnson y Meade Lux Lewis, el pianista y cantante de blues Joe Turner y la cantante Billie Holiday con 23 años.

Posiblemente el evento más importante que acaeció en el “Café Society” tuvo lugar la noche en que Billie Holiday cantó por primera vez la canción “Strange Fruit” allá a principios del año 1939.
Para muchos, como el historiador y músico, Leonard Feather, “Strange Fruit” es la primera canción protesta de la historia y desde luego, la primera que abordó el tema del racismo de una manera explícita en los USA. Es por ello que paso de puntillas por esta efeméride ya que la historia de “Strange Fruit”, la interpretación por parte de Billie y su posterior grabación merecen que les dedique uno o dos artículos en exclusiva.

Por el “Café Society” empezaron a desfilar los músicos más sobresalientes del jazz del momento y si todavía no lo eran el escenario del café les daba la ocasión de subir de categoría. Seria imposible nombrar a todos aquellos que disfrutaron de la hospitalidad de Barney Josephson. Es por ello que el negocio funcionaba muy bien en el aspecto económico. Por esa razón Josephson decidió abrir otro night club en 1940 al que llamó “Café Society Uptown” y que se regía por las mismas normas que su hermano ubicado en Downtown.
Los night clubs de Barney llevaban siete años funcionando a pleno rendimiento cuando un gran nubarrón se posó sobre ellos.

Leon Josephson, hermano de Barney, era abogado y miembro del Partido Comunista Norteamericano. En 1945 el congresista demócrata John Rankin creó un comité para investigar las actividades antiamericanas que se denominó “House Committee on Un-American Activities “(HUAC). Dos años más tarde este comité acusó a Leon Josephson de espiar para la Unión Soviética y lo citó para proceder a un interrogatorio. Leon se negó a responder a ninguna de sus preguntas por lo que fue condenado a un año de prisión y a una multa de $10,000. Periodistas como Dorothy Kilgallen, Cholly Knickerbocker o Walter Winchell comenzaron una cruzada personal contra él. Desde las columnas de sus rotativos y desde sus programas de radio, que leían y escuchaban millones de personas, lanzaron una dura e implacable campaña de desprestigio contra Leon al que consideraban un chulo y despreciable espía soviético. Sus continúas diatribas alcanzaron al “Café Society” que lo describían como un sucio nido de comunistas amparados por Barney Josephson. A los seis meses del comienzo de estos ataques Barney perdió el 45% de su clientela y y cuando se cumplió un año no le quedó más remedio que cerrar sus dos nights clubs ya que las pérdidas se iban acumulando. El sueño de Barney le había durado diez años.

Aproximadamente cinco años después Barney montó una cadena de pollerías, sin moverse del Greenwich Village, a la que llamó “The Cookery”. En el año 1969 empezó a desprenderse de sus restaurantes quedándose, a partir de 1971, únicamente con el que estaba situado en University Place. Ese mismo año y de una manera casual la pianista Mary Lou Williams – asidua del “Café Society” y amiga personal de Barney – entró en la pollería y cual fue su sorpresa al encontrar allí a su amigo. Le preguntó qué hacia allí sirviendo pollos y él le respondió: “Es el único negocio que se me ocurrió para pasar desapercibido”. Mary Lou le dijo: “Mañana vendré con un piano”. En un visto y no visto y gracias a Mary Lou, que corrió la voz entre sus muchas amistades musicales explicándoles la situación de Barney, “The Cookery” se convirtió en un restaurante con música en directo. Sus viejos amigos no se habían olvidado de él ni del “Café Society”. Prácticamente “The Cookery” se convirtió en un club de jazz, donde también se podía comer un buen pollo.

Alberta Hunter fue una de las más famosas cantantes de jazz de los años veinte y treinta. En el año 1954 cuando cumplía 59 años abandonó los escenarios y estudio enfermería. Permaneció dedicada a esa profesión hasta que la jubilaron prácticamente a la fuerza cuando cumplió los 82. Entonces decidió retomar su carrera de cantante y eligió “The Cookery” para la vuelta a su primera profesión. Lo que iba a convertirse en una actuación de quince días duró, aunque de manera intermitente, hasta pocos días antes de su fallecimiento a los 89 años. También tuvo tiempo y ganas de volver a grabar y nos obsequió con cuatro álbumes “Remember my name” (1978) (83 años), “Amtrak Blues” (1978), “The Glory of Alberta Hunter” (1981) (86 años) y “Look for the silver lining” (1982) (87 años). En el titulado “Amtrak Blues” volvió a grabar uno de los mayores éxitos que tuvo en los años veinte, “Strutting at the Strutter’s Ball” escrita por Shelton Brooks en 1917 y uno de los primeros standards de jazz.

Barney Josephson continuó con “The Cookery” hasta el año 1982 rodeado muchas veces de la misma música que sonaba en “The Café Society”. Esta vez su sueño le buscó a él.

El 30 de septiembre de 1988, el periódico The New Times empezó con estas palabras el obituario de Barney Josephson: “Barney Josephson, que derribó barreras raciales como dueño del legendario Café Society y que logró que muchos músicos de jazz fueran más conocidos, murió ayer de gastroenteritis en el St. Vincent’s Hospital. Tenía 86 años de edad.”

En el año 1997 la discográfica “Document Records” sacó un C.D. con el título de “Rare Live Cuts: Cafe Society_1939 Aircheks_Milwaukee_1943”. Uno de sus cortes fue el tema “I’m gonna lock my heart” interpretado por Billie Holiday junto a la orquesta de Frank Newton en el “Café Society” el 17 de abril de 1939.
La canción fue escrita (música y letra) por Jimmy Eaton & Terry Shand en 1938.
La banda de Frank Newton estuvo compuesta por: Frank Newton (tp), Kenny Kersey (p), John Williams (b), Eddie Dougherty (d), Ulysses Livingsyon (g), Stanley Payne (as), Kenneth Hollon (ts).

Documentándome para escribir este artículo me topé con una cantante de jazz que no conocía.
Su nombre era Rose Murphy (1913-1989), cantante y pianista que empezó su carrera actuando en el “Café Society”. Hizo historia con la versión “I can’t give you anything but love”, el bello tema que escribieron el compositor Jimmy McHugh y la letrista Dorothy Fields para el musical “Blackbirds of 1928·. Rose Murphy poseía un jadeante timbre de voz único y se la conocía como la cantante “chee-chee”. Es muy interesante y curioso escucharla.

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