El Cotton Club, Ethel Waters y Stormy Weather

Cab Calloway
Harold Arlen & Ted Koehler
Ethel Waters – 1926. Fotógrafo: JT Vintage
Irving Berlin
Harold Arlen
Ethel Waters
Frank Sinatra
El Cotton Club, Ethel Waters y Stormy Weather

En marzo de 1931 se estrenó en el Cotton Club la revista titulada Rhyth-mania y en ella la cantante Aida Ward junto a la banda de Cab Calloway interpretó la canción “I love a parade” compuesta por Harold Arlen y letra de Ted Koehler. El éxito que alcanzó este tema entre el público que asistió al espectáculo durante los meses en que este se representó fue tal que, a partir de entonces, a las revistas del Cotton Club se les denominaron “parades”.

Nos encontramos en el año 1933 y los directores artísticos del club están preparando la que en un par de meses se va a convertir en la veintidosava “parade”. La parte musical está a cargo del tándem Arlen-Koehler. Ambos habían trabajado especialmente en una canción titulada “Stormy Weather” pensada expresamente para que la cantara Cab Calloway junto a su orquesta. Sus deseos se desvanecieron al enterarse de que la orquesta contratada para esta edición era la de Duke Ellington. Calloway era un artista muy difícil de sustituir, sobre todo en el Cotton Club, después de su triunfo espectacular con la canción “Minnie the Moocher” obtenido dos años antes.

Arlen y Koehler no necesitaron pensar demasiado para decidir conjuntamente que la artista idónea para sustituir al histriónico Calloway era la vocalista Ethel Waters y se interesaron por su situación profesional. Las noticias que les llegaron no fueron nada halagüeñas. La vocalista estaba atravesando uno de los peores momentos de su vida, tanto en el aspecto personal como profesional. Su matrimonio con el empresario Eddie Matthews estaba llegando de muy malos modos a un penoso final después de tres años de convivencia. En el aspecto artístico estaba “secuestrada” por Al Capone en Chicago que le permitía actuar exclusivamente en sus clubes lo que se estaba convirtiendo en un auténtico infierno ya que nadie se atrevía a contratarla por temor a posibles represalias por parte del mafioso.

El compositor y el letrista empezaron a mover sus hilos comenzando por el dueño del Cotton Club, el gánster y contrabandista de licores Owney Madden apodado “The Killer” que había formado parte de la banda de Al Capone en sus años en Chicago. Ni que decir tiene que todo el alcohol que se consumía en el Club, y se consumía mucho, lo proporcionaba Madden. A la Ley Seca aún le quedaba casi un año de vigencia. Al final el resultado de ese movimiento de hilos fructificó y Ethel Waters fue contratada por el Cotton Club en unas condiciones dinerarias como ningún artista las había logrado hasta entonces. Sus primeras palabras ante Harlen y Koehler fueron de agradecimiento por haberla sacado con vida de Chicago. Cuando ambos le enseñaron la canción “Stormy Weather” se quedó impresionada, no solo por la música sino también porque su letra relataba amores rotos, vidas desgraciadas y la cantante se veía reflejada en ella.

El 16 de abril de 1933 se estrenó la nueva “parade” del Cotton Club que además la habían titulado “Stormy Weather” y la selecta clientela del local lo llenó para escuchar a Ethel Waters junto a la orquesta de Duke Ellington. Ella relató en su autobiografía escrita en 1951 y titulada “His Eye Is On The Sparrow” lo siguiente:

“Stormy Weather” era la perfecta expresión de mi estado de ánimo, y representaba para mí una liberación cantarla cada noche. Cuando me encontraba en medio del escenario del Cotton Club relataba esas cosas que nunca pude explicarlas con simples palabras. Yo cantaba la historia de mis miserias y equivocaciones, de los malentendidos que no supe solucionar, la historia de cómo me ultrajaron y maltrataron aquella gente a la que yo había amado y confiado. Yo canté “Stormy Weather” desde lo más profundo de mi infierno privado en el cual yo había estado asfixiada y hundida.”

El poeta de Harlem, Langston Hughes escribió: “En los breves coros de los 32 compases de esa pequeña canción, ella introdujo todos sus recuerdos de tristeza, pena y soledad convirtiéndolos en inolvidables joyas de gran intensidad dramática.”

La cantante y su canción fueron las noticias principales de los periódicos en sus respectivas secciones dedicadas al “show business” y donde relataban que su actuación en el Cotton Club había conseguido estar en boca de toda la sociedad melómana neoyorquina. Uno de los personajes importantes del mundo de la música estadounidense que se personó para escucharla y que no era nada dado a visitar “night clubs” fue el compositor y letrista Irving Berlin.

Berlin estaba preparando el musical titulado “As Thousands Cheer” para estrenarlo en Broadway y en cuanto vio y escuchó a Ethel en el Cotton Club le ofreció uno de los papeles de protagonista en su espectáculo. Ella aceptó. La revista se estrenó el 30 de septiembre de 1933 en el Music Box Theatre y se mantuvo en cartel durante 400 representaciones. Ethel interpretó cuatro temas en la obra entre los cuales se encontraba “Supper Time”. Esta es una dura y triste canción en la que una madre se pregunta qué les dirá a sus hijos, sabiendo que su padre no vendrá a cenar ya que ha sido linchado. En la literatura musical que trata de estos deplorables hechos normalmente se nombra a la canción “Strange Fruit”, basada en un poema escrito por Lewis Allan (Abel Meeropol) en 1930 y musicado por él mismo hacia 1936, como el primer tema que trata un linchamiento de una manera explícita. Billie Holiday se ocupó de hacerla inmensamente popular con su grabación del 20 de abril de 1939. “Supper Time” no se ha convertido en un tema popular, pero hay que revindicar que un musico blanco llamado Irving Berlin y para una audiencia blanca compusiera la música y escribiera la letra de una canción con una temática tan delicada en 1933. Ethel Waters triunfó en el musical “As Thounsands Cheer” y eso le abrió las puertas a nuevas producciones de Broadway, “At Home Abroad” (1935), Mamba’s Daughters (1939) o “Cabin in the Sky” (1940). Esta última obra se convirtió en película tres años más tarde de la mano del director Vincente Minnelli que eligió a Ethel Waters como protagonista. A partir de este trabajo la cantante y actriz ya pudo tocar con sus manos el firmamento donde están ubicadas todas las grandes Estrellas.

A todo esto, el padre de la criatura, el compositor Harold Arlen iba en un taxi cuando escuchó silbar al conductor la canción “Stormy Weather” y le preguntó: “¿Sabe usted quién compuso esa canción?” “Seguro” le respondió, “Irving Berlin”. “Incorrecto” dijo Arlen “Pero le voy a permitir que diga dos nombres más”. El taxista nombró a Richard Rodgers y a Cole Porter. El compositor le replicó “Equivocado, otra vez. Yo escribí la canción” “Entonces, ¿quién es usted?” preguntó el chofer. “Yo soy Harold Arlen.” El taxista paró el coche unos metros más adelante se volvió y le espetó “¿Quién?”

Seis años después de esta pequeña anécdota se estrenaba la película de Victor Fleming “El Mago de Oz”. En una secuencia de la misma una jovencita de diecisiete años llamada Judy Garland interpretaba la canción de Harold Arlen (letra de E.Y. Harburg) titulada “Over the Rainbow”. Al año siguiente, 1940, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas daba a conocer a los agraciados a sus premios Oscar. La codiciada estatuilla que premiaba a la mejor canción original de película se la dieron a Harold Arlen y a E.Y. Harburg respectivamente por “Over the Rainbow”. Arlen se convirtió en ese momento en el músico más famoso de todos los EE.UU. Seguro que un taxista relataría a sus colegas: “Yo un día llevé a ese tal Arlen en mi taxi. Un tipo simpático. Estaba yo silbando una…”

En apenas dos semanas del estreno de la “parade” Ethel Waters grabó “Stormy Weather” para el sello Columbia, el 3 de mayo de 1933, y desafortunadamente no estuvo acompañada por la banda de Ellington sino por una orquesta que la discográfica formó para la ocasión. Salió a la venta en un disco de 78 RPM y la otra cara del vinilo la ocupó el tema de Victor Young (M) y Ned Washington (L), “Love is a thing”.

Os voy a proponer que escuchéis a Ethel Waters en la grabación de mayo de 1933. Para aquellos que no conozcan la partitura original de Harold Arlen les chocará encontrarse con una especie de coda o una tercera parte de la canción que desde hace años no la interpretan los vocalistas.

Como contrapunto a esta versión de Ethel os propongo escuchar una más moderna. Frank Sinatra la grabó el 17 de abril de 1984 en Nueva York rodeado de una banda de músicos de ensueño dirigidos por Quincy Jones. El arreglo orquestal fue de Sam Mestico. El video nos muestra una grabación en vivo de la banda junto a Sinatra en el estudio. El álbum del que formó parte “Stormy Weather” se tituló “L.A. is my Lady”.

Si habéis escuchado ambas versiones, se trataría de opinar quién de los dos vocalistas trasmite mejor esa tristeza, pena y soledad que según Langston Hughes están presentes en esos 32 compases de esa gran canción de Harold Arlen y Ted Koehler que lleva el título de “Stormy Weather” y que marcó un antes y un después en la carrera artística de Ethel Waters.

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