Jimmy Smith y el Hammond B-3

Jimmy Smith
Laurens Hammond
Organo Hammond B-3 con altavoz Leslie
Art Tatum
Jimmy Smith – 1956
Charlie Christian
Jimmy Smith (or), Eddie McFadden (g), Donald Bailey (d) en le Hurricane Club
Blue Note Records
Jimmy Smith – 1968
Jimmy Smith – 1956
Wes Montgomery
Wes Montgomery & Jimmy Smith
Joey DeFrancesco
Jimmy Smith y el Hammond B-3

Fuera de la iglesia el órgano apenas gozó de buena prensa. Como un instrumento de jazz de primera línea no parecía tener un futuro real. Se le podía escuchar en los breves flirteos que mantenían con él músicos como Fats Waller, Count Basie o Milt Buckner. Apenas tenía movilidad y su sonido era más deprimente que alegre.
Sin embargo, en el contexto eclesial negro, el órgano tomó un feliz papel de protagonista acompañado por palmas desenfrenadas, repiqueteo de panderetas y, más recientemente, por los vibrantes sonidos de guitarras eléctricas y por resonantes tañidos de tambores. Esta bulliciosa música golpeaba las paredes de las iglesias e insuflaba a las congregaciones de un religioso optimismo.
En esa estética musical se inspiraron artistas importantes como Aretha Franklin, Sam Cooke, Ray Charles o John Coltrane. El órgano estaba pidiendo a gritos una salida mundana alejada de la espiritual.

Lourens Hammond fue un inventor, nacido en Evanston, Illinois en 1895. En los años treinta el flujo de la electricidad que salía de los enchufes de las casas era inestable y Hammond construyó un motor que siempre funcionaba a la misma velocidad sin importarle absolutamente nada los citados flujos y además era silencioso. La primera aplicación que le dio fue introducirlo en el mecanismo de los relojes por lo que el tic-tac desapareció. El éxito fue inmediato.
El 24 de abril de 1934, Lourens solicitó una patente para una máquina musical a la que llamó Órgano Hammond.
Henry Ford, el fabricante de automóviles, se enteró de la patente de Hammond y le pidió seis órganos, pero todavía no existía una compañía que se ocupara de fabricarlos. Ford se puso en contacto con el inventor y le ofreció toda la ayuda económica que necesitase para la construcción de los órganos. Hammond la rechazó.
Una vez que Lourens montó su empresa el primer Órgano Hammon – A fue enviado a un concesionario en Kansas City, donde se utilizó durante años como demostrador itinerante. Tras su retiro, fue donado al Smithsonian Institution en Washington que es donde permanece.

El Órgano Hammond-A tuvo un éxito inmediato y en muy poco tiempo las iglesias, los teatros, las salas de conciertos fueron testigos de su sonido. Sin embargo, el órgano sonaba como un órgano y el ingeniero Donald J. Leslie, que trabajaba para la empresa Hammond Organ Company, estudiaba la posibilidad de que su sonoridad fuese diferente. Para ello, después de varias pruebas, dio en la diana cuando tomó un altavoz de bocina y lo hizo girar en círculo. Con ello consiguió un sonido con vibrato, tremolo y un pequeño zumbido, todo a la vez. La sonoridad del instrumento se convirtió en algo completamente diferente a lo que hasta entonces se conocía.
Leslie le enseñó a Hammond su innovación y este no quiso saber absolutamente nada. Su órgano había sido concebido para tocarse en las iglesias y en las grandes salas de conciertos.
Después de muchas historias entre Hammond y Leslie, en el año 1954 el inventor presentó el Modelo Hammond B-3. Esto es: chorus-vibrato y touch-response percussion. Leslie al final ganó.
Es difícil determinar si los músicos estaban listos para el innovador sonido o bien que estas nuevas sonoridades les empujaran a territorios desconocidos, pero una cosa es segura: cuando Jimmy Smith conoció al B-3, la música cambió para siempre.

Jimmy Smith nació el 8 de diciembre de 1928 en la ciudad de Norristown, Philadelphia. Su madre tocaba el órgano en la iglesia y su padre bailaba claqué por las noches. Él aprendió de los dos. A los 15 años se alistó en la Marina donde tocó el piano y el bajo en una banda militar. Se licenció al cabo de cinco años y volvió a Phildelphia donde estudió piano en la Ornstein School of Music. Tocó con grupos locales además de trabajar en la construcción y en el ferrocarril para llegar a fin de mes.
Y un buen día se hartó de tocar el piano en locales de tres al cuarto:
 “Yo era pianista ¿sabes? En algunos clubs era un lujo afinar el piano. Art Tatum me dijo que él había tocado pianos donde había desaparecido todo el marfil de las teclas, que te dejaban las uñas y los dedos doloridos; pianos a los que le faltaban alguna de las teclas. Él es ciego ¿vale? Pasaba las manos sobre el teclado una vez y cuando llegaba el momento de tocar, no oías ninguna de las teclas malas. ¡Las había memorizado! Esto es lo que nosotros llamamos atravesar el puente.
Me pasé al puto órgano porque los pianos estaban desafinados. No quiero producir un sonido desagradable por mí mismo. ¡Para eso no necesito ayuda!
¡Un momento! Count Basie no es organista. Solo le gustaba tocar algunas notas. Sun Ra tocaba como una mierda. Debería de haberle pegado un tiro. Billy Preston es un organista de iglesia. Nunca le oí tocar. La mayoría de los tíos solo tocan con dos manos, pero abajo están los pedales. ¿por qué los músicos de rock no utilizan esos pedales? Porque son unos perezosos de mierda y no quieren aprender. Así y todo, ganan más dinero que nosotros. Yo soy un experto y gano una mierda.
Cuando enseño, me tumbo en el suelo para ponerles los pies en los pedales. Cuando enseñé a Shirley Scott… con su vestidito corto le dije: “Shirley, cierra las puertas. No puedo enseñarte estando abiertas”. Después de este episodio ella llevaba vestidos largos.
Cuando compré mi primer órgano, lo dejé en el almacén. Mi padre acababa de enyesar la casa del propietario del almacén, así que le pregunté si podía ensayar allí. Lo hice durante seis meses. Tenía un pequeño cuarto en la parte de atrás y me llevaba comida como un obrero que trabajaba en el almacén. Coloqué un gran cartel en los pedales para no tener que mirar hacia abajo. Así es cómo aprendí a manejar los pedales. Cuando dejé esa mierda de almacén ¡parecía un semental salvaje! Había pagado mi camión y estaba preparado. En 1954 llegué a un club llamado Spider Kelly ¡Todo el mundo echó a correr! Le había preguntado a Will Bill Davis cuánto tiempo tardaría en aprender a tocar el órgano. Me contestó que necesitaría quince años solo para aprender a manejar los pedales. ¡Quince años! Cuatro meses después toqué frente a él en el mismo club.
Él se sentía mal, mal, fatal ¡Sacad a este hijo de puta de mi vista! Tocaba con el “funk” de Oklahoma que había copiado de Charlie Christian. Charlie tocaba todas las notas bajas y eso creaba el impacto de un instrumento metálico de viento. Yo no soy un teclista, soy un instrumentista metálico de viento, soy una voz”.

A mediados de los años cincuenta del siglo pasado los EE.UU. (igual que otros países) seguía una política de “apretarse el cinturón”. En cuanto a la música se refiere la mayoría de las big bands de la Época del Swing habían desaparecido o estaban a punto de hacerlo. Su mantenimiento requería un dinero que el “show business” no podía asumir.
De pronto un combo formado por un órgano, una guitarra y una batería se podía convertir en el ideal para los clubs de jazz, producía un bullicio como una big band, pero a un coste muy inferior.
El órgano, hasta entonces considerado como “persona non grata” dentro del jazz, tenía la posibilidad de alcanzar altas cotas dentro de los instrumentos del citado estilo musical.

A finales de 1955, el trío de Jimmy Smith hacía su debut en Nueva York en el Café Bohemia. El sonido del Hammond B-3 se escuchaba por primera vez en la gran manzana interpretado por un consumado especialista, además de un excelente improvisador. La audiencia no se creía lo que estaba oyendo. El éxito fue fulminante y los ojeadores del sello Blue Note le ofrecieron a Jimmy Smith convertirse en un músico de la discográfica. El organista aceptó.
El 18 de febrero de 1956, Jimmy Smith Trio: Jimmy Smith, órgano; Thomel Schwartz, guitarra; Bay Perry, batería entraban en los estudios de Rudy Van Gelder para grabar el primer álbum para Blue Note que se llamó “Jimmy Smith at the Organ. A New Sound-A New Star. Este trabajo contó con nueve cortes de los cuales ocho fueron standards y el que resta una composición de Smith.
La crítica fue unánime al resaltar, sobre todo, el nuevo estilo de tocar el órgano que aportó Jimmy Smith y que cambiaba virtualmente todo lo que hasta entonces habían realizado sus instrumentistas en el campo del jazz.

En el año 2014, el sello Blue Note Records editó un extenso y precioso libro con motivo de la celebración de sus 75 años de existencia. Lo tituló “Uncompromising Expression”. En él relata toda la historia de la discográfica desde sus orígenes hasta el 2013. El último álbum que se refleja en el libro es “Liquid Spirit” de Gregory Porter.
El resto de la obra – y con un arte final digno de elogio – va mostrándonos los álbumes de Blue Note que bajo su punto de vista deben aparecer en ella por sus diferentes aportaciones a la historia del jazz.

En el apartado dedicado Jimmy Smith dice lo siguiente:
“Este disco del trío de Jimmy Smith se grabó durante una actuación en el club de jazz neoyorquino “Smalls’ Paradise”. El ruido del gentío aporta una atmósfera de un atractivo informal a las actuaciones. Se optó por tocar baladas y temas swing.
Para muchos se trata del disco esencial de Jimmy Smith que debe estar presente en cualquier colección, cosa que se comprende con toda claridad al escucharlo. Aunque llevaba muy poco tiempo tocando el Hammond B-3 cuando apareció en el Smalls’ Paradise, su maestría al instrumento era evidente. En el contexto del club, tanto Eddie McFadden (guitarrista) como Donald Bailey (baterista) resultan compañeros ideales para Smith, el guitarrista ejecuta algunos interesantes pasajes a lo largo de todo el concierto”.

El disco del que estamos hablando se tituló “Groovin’ at Smalls’ Paradise Vol. 1&2” y fue grabado el 15 de noviembre de 1957. Dejo el tema “Just Friends”. Música de John Klenner con letra de Sam M. Lewis.

Jimmy Smith permaneció ligado al sello Blue Note durante seis años, de 1956 a 1962 y dejó grabados 19 álbumes, convirtiéndose en el músico más prolífico de la discográfica.
En la página web de Blue Note podemos leer lo siguiente sobre el organista: “Sus sesiones con Blue Note de 1956 a 1962 dejaron una profunda huella que influyó a muchos músicos y algunas se han convertido en clásicas. Smith consiguió que el órgano sonara como si se tratara de un grupo de músicos. Tocaba la línea del bajo cos sus pies y con su mano izquierda las armonías mientras los “solos” los tocaba con su mano derecha. Un preciso funky estaba siempre presente en sus canciones, particularmente en los tempos rápidos. Smith fusionó el R & B, el blues, el gospel con referencias del be bop consiguiendo un atractivo sonido que fue absorbido inmediatamente por otros músicos que siguieron sus pasos”.
Entre las grabaciones que se han convertido en clásicas están las que se produjeron el 25 de agosto de 1957 y el 25 de febrero de 1958. Al disco resultante lo denominaron “The Sermon” y está compuesto por tres temas interpretados por diferentes formaciones.
He elegido el elegante tema “Flamingo” (1940) con música de Ted Grouya y letra de Edmund Anderson. Lo popularizó la orquesta de Duke Ellington en 1941 con el cantante Herb Jeffries.
Los músicos que acompañaron a Jimmy Smith son de auténtico lujo: Lee Morgan, trompeta; Kenny Burrell, guitarra; Art Blakey, batería.

A comienzos de la primavera de 1962 se anunció en la revista Billboard que Jimmy Smith iba a grabar un único single para el sello Verve, a pesar de que aún le vinculaba un contrato con Blue Note. El tema principal era una composición de Elmer Bernstein con letra de Mack David titulada “Walk on the Wild Side” que ambos habían escrito para la película del mismo título (en español “La Gata Negra”) de 1962.
Jimmy Smith grabó la canción junto a una big band de 16 músicos con Oliver Nelson de director y arreglista, el 28 de marzo de 1962.

Este primer contacto de Jimmy Smith con el sello Verve debió de ser fructifico para ambas partes, ya que en febrero de 1963 el organista firmó un contrato de larga duración con la discográfica, abandonando a Blue Note.
Jimmy Smith grabó tres álbumes en 1963 y la misma cifra en 1964 para Verve. Llegamos a 1965 y el organista entró otra vez en los estudios, pero esta vez la big band que le iba a acompañar estaba dirigida por Lalo Schifrin y los arreglos también eran suyos.
El músico argentino había compuesto el tema principal para la banda sonora de la película francesa “Les Félins” protagonizada por Alain Delon y Jane Fonda en 1964. Esta canción y con el título de “The Cat” la incluyeron en el álbum.
“The Cat” se convirtió en uno de los temas más populares de Jimmy Smith y a Lalo Schifrin le concedieron el Grammy a “La mejor composición original de jazz”.
Este trabajo, que finalmente lo titularon también “The Cat”, lo grabaron en el estudio de Rudy Van Gelder, el 29 de abril de 1964.

A finales de 1964, el guitarrista Wes Montgomery fue contratado por el sello Verve. Wes, como Jimmy, fue un músico que reinventó su instrumento tocando las notas a octavas, además de reutilizar la técnica conocida como “fingerpicking” que fue desarrollada por los músicos sureños tanto de blues como de folk allá por los años veinte del siglo pasado. (Wes Montgomery tendrá su propia parcela en el blog).
Con dos músicos como Smith y Montgomery, a los que les unía su pertenencia al mismo sello discográfico, solo era cuestión de tiempo que el director musical de Verve les propusiera juntarse en un estudio con la finalidad de grabar un disco. Ese momento llegó los días 21 y 23 de septiembre de 1966. Wes y Jimmy, arropados por la orquesta de Oliver Nelson, dejaron constancia de su personalidad musical en cinco temas. Uno de ellos fue el blues titulado “Night Train” compuesto por el saxofonista tenor, Jimmy Forrest. Al álbum lo denominaron “Jimmy & Wes. The Dinamic Duo”.

Jimmy Smith realizó una gira por Europa en 1972 y en 1975. Al termino de esta última decidió abrir un club de jazz en San Fernando Valley, California, junto a su esposa. A pesar de sus continuas apariciones en el local, este no acabó de ganarse el favor del público y al cabo de unos años tuvo que cerrar sus puertas.
A Jimmy Smith no le quedó más remedio que volver a su antigua vida de músico. Para entonces el Hammond B-3, ya no era una novedad. Comenzando con el piano eléctrico Fender Rhodes, la introducción paulatina de todo un arsenal de equipos electrónicos y sintetizadores (que lograban sonidos como el del Hammond) la figura del organista ya no obtenía el fervor del público al que él había estado acostumbrado.
En esos momentos el sello Blue Note realizó un revival de su catálogo general, lo que supuso un resurgir de Jimmy Smith y de su Hammond B-3. Realizó giras por Europa, Japón y los EE.UU. siempre en pequeñas formaciones y grabó varios discos para distintas compañías incluida Verve.
Quincy Jones le contrató a Jimmy como músico de sesión y participó con pequeñas aportaciones en discos de Frank Sinatra y Michael Jackson.
El último disco en el que intervino fue junto a uno de sus alumnos más aventajados, el organista Joey DeFrancesco. Las sesiones fueron del 22 al 24 de agosto de 2004. Uno de los temas que grabaron fue “I’ve got my mojo working” donde se le puede oír cantar a Jimmy. El álbum lleva por título “Legacy”.
Jimmy Smith dejó este mundo el 8 de febrero de 2005. El disco “Legacy” salió al mercado el 15 de febrero. En los créditos del mismo, Joey DeFrancesco escribió: “To the Master, Jimmy Smith”.
Efectivamente Jimmy Smith se había convertido en el maestro de todos los organistas que le precedieron.

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