Woody Herman: Stravinsky, The Second Herd… The Fourth Herd (Y2)

Woody Herman
Igor Stravinsky
Woody Herman, personaje desconocido, Igor Stravinsky durante un ensayo de “Ebony Concerto” en Nueva York – 1946
Igor Stravinsky y Woody Herman y su Orquesta ensayando “Ebony Concerto”
The First Herd
Woody & Charlotte Herman
Jimmy Giuffre
The Second Herd – Century Room Club, Nueva York, 1948
Zoot Sims
Stan Getz
Herbie Steward
Serge Chaloff
Ralph Burns
Johnny Mercer
Milt Jackson
Woody Herman
Woody Herman y su hija Ingrid con tres años
Woody Herman en el Vine Street Club de Hollywood – 1985
Woody Herman: Stravinsky, The Second Herd… The Fourth Herd (Y2)

El artículo de la semana pasada lo titulé “Woody Herman: Inicios, El Blues y The First Herd” (I). Lo terminé relatando que a principios de 1945 un joven empleado de una editorial musical neoyorquina se había puesto en contacto con Howard Goldfarb, representante de Woody Herman. En este encuentro le sugirió que sería interesante que la banda norteamericana interpretara una pieza escrita ex profeso por el compositor Igor Stravinsky. Le traspasaron la idea a Herman y este pensó que eso sería poco menos que imposible. Sin embargo, no fue así.

A finales de 1945, Herman recibió un telegrama de Stravinsky que decía: “Estoy escribiendo algo para usted. Estas Navidades se lo presentaré a usted y al resto de la banda”.
Unas semanas antes de Navidades el compositor ruso se presentó en Nueva York para dirigir los ensayos de su obra, que había titulado “Ebony Concerto”, con la banda Herman.
En esos momentos la orquesta estaba tocando en el Paramount Theatre donde ofrecía entre cinco a seis shows al día. Entre ellos disponía de unos noventa minutos de descanso y fue en esos cortos períodos de asueto cuando se produjeron la mayoría de los ensayos. Decir que estos fueron muy complicados dada la dificultad técnica del concierto sería quedarse muy corto.

“Ebony Concerto” se estrenó en el Carnegie Hall neoyorquino el 25 de marzo de 1946. La dirección estuvo a cargo de Walter Hendl (director de la New York Philharmonic). Stravinsky no pudo hacerse cargo de la batuta ya que estaba de gira por Europa.
A partir de ese 25 de marzo, “Ebony Concerto” ha sido objeto de toda clase de historias, comentarios, contradicciones como para escribir un par de libros. El mundo del jazz detestó la obra y la abucheó cada vez que pudo en teatros, universidades y auditorios. El mundo clásico detestó cómo la habían tocado los músicos de jazz. El contrabajista Chubby Jackson declaró al cabo del tiempo: “Una vez que conocí la obra (de Stravinsky) me di cuenta de su monstruosa complejidad. En la sección rítmica íbamos cada uno por nuestro lado sin apoyarnos el uno en el otro. Yo estaba completamente solo y al tercer compás ya estaba perdido”.
El pianista Ralph Burns: “Stravinsky nunca dijo nada, pero parece que tuvo una especie de choque de culturas cuando entregó la obra y él se dio perfecta cuenta de que la mayoría de la banda no podía leer bien sus complejas partituras”.
Woody Herman: “Considerando que no es una excitante pieza, es puro Stravinsky, termina tan sutilmente como empieza. Considerando todo ello, la reacción (del público asistente) ha sido bastante gratificante para nosotros”.
Herman relató al cabo del tiempo lo que sintió cuando conoció por primera vez “Ebony Concerto”: “Grotesco… Era puro Stravinsky y no tenía nada que ver con el jazz”.

¿Por qué escribió Stravinsky “Ebony Concerto” para que la interpretara una orquesta jazz? ¿Fue un encargo con dinero de por medio? ¿Por qué se avino Herman a interpretarlo con su banda si sabía que sus músicos, y quizás él mismo, no estaban preparados para llevarla a buen fin?
Para estas preguntas y para muchas más hay respuestas de todo tipo que siguen engrosando la historia de “Ebony Concerto”.

El 19 de agosto de 1946, la banda de Herman dirigida por Igor Strawinsky grabó para el sello Columbia en un estudio de Hollywood “Ebony Concerto”. Los músicos fueron: Jimmy Rowles (piano), Joe Mondragon (contrabajo), Don Lamond (batería), Chuck Wayne (guitarra), Sonny Berman, Cappy Lewis, Conrad Gozzo, Pete Candoli, Shorty Rogers (trompetas), Bill Harris, Ralph Pfeffner, Ed Kiefer (trombones), Sam Marowitz, John LaPorta (saxos altos), Flip Phillips, Mickey Folus (saxos tenores), Sam Rubinwitch (saxo barítono), Woody Herman (clarinete). Además, se añadieron: John Cave (corno francés), Stanley Chaloupka (harpa).

“Ebony Concerto” continúa su periplo musical por los escenarios de este mundo donde sigue interpretándose y grabándose asiduamente desde su estreno en 1946 hasta nuestros días, normalmente por formaciones clásicas.

En el año 1946, “The Woody Herman Orchestra” o “Herman’s First Herd” engrosó más de un millón de dólares. La popularidad de la banda estaba totalmente consolidada. Sin embargo, un problema ajeno a la música iba a echar por tierra a una de las mejores orquestas del país, que en esos momentos se podía equiparar con la de Ellington o Basie.

Desde hacía unos años, Charlotte – la esposa de Woody – empezó a tener problemas con la bebida y las pastillas. Las sesiones con psicoanalistas no sirvieron de nada, incluidos los tratamientos de shock. Woody era consciente que permanecer cuarenta semanas fuera de casa no contribuía en absoluto a solucionar el grave problema de adicción. Así pues, decidió que la única manera que tenía de ayudar a su esposa era permaneciendo junto a ella en casa. Por lo tanto, disolvió la banda:

“Fue justamente antes de las fiestas navideñas de 1946. Cogí la sartén por el mango y fui a contárselo a mis chicos. Para mí era más sencillo decirles que pensaba que la banda ya no podía llegar más lejos de donde nos encontrábamos y que ese era el motivo para disolverla. Sin embargo, les puse al corriente de mi situación familiar”.

“The First Herd” de Woody Herman terminó a finales del mes de diciembre de 1946. Las últimas sesiones de la banda se sucedieron ese mismo mes, los días 10 y 12. Dejaron grabadas cuatro canciones entre las que se destaca un bello lento blues compuesto por Jiggs Noble titulado “Blue flame”. El arreglo corrió a cargo de Ralph Burns, Neal Hefty y el propio autor.

Woody Herman permaneció durante siete meses alejado prácticamente de la música, salvo alguna colaboración en programas de radio cuando le llamaba algún amigo.
El gusanillo de montar una nueva banda le entró una noche cuando, junto a sus amigos, fue a un pequeño club en Sunset Boulevard y escuchó tocar la trompeta a Ernie Royal:


“Cuando escuché a Ernie tocar tan cómodo las notas altas de la trompeta, sentí la necesidad de adentrarme de nuevo en la música. Tratar de hacer algo diferente que llevaba meses dentro de mi mente. Tú escuchas a uno o dos grandes músicos tocar y te vienen ideas que hacen posible olvidarte de lo que habías echo anteriormente y de eso se trataba. Los problemas familiares se estaban solucionando y sentí que tenía que hacer algo productivo otra vez”.

El arreglista, clarinetista y saxofonista Jimmy Giuffre se enteró de que Herman estaba tratando de organizar una banda y se reunió con él para explicarle una novedosa idea que tenía en mente y que estaba relacionada con el sonido de los saxofones.
Giuffre estaba en esos momentos trabajando como arreglista de la banda del trompetista Tommy DeCarlo. Formando parte de la misma estaban los saxofonistas Stan Getz, Herbie Steward y Zoot Sims. Se dio la casualidad de que en esas fechas la banda de DeCarlo estaba contratada en el Pontrelli’s Ballroom de Los Ángeles. Herman se puso en contacto con los saxofonistas y los contrató. Mandó llamar a Serge Chaloff, que se encontraba en Boston, y este también aceptó formar parte de la nueva banda. Los cuatro saxofonistas que Giuffre quería ya estaban colocados en la big band del clarinetista. En el transcurso de unas pocas semanas los demás componentes necesarios para formar la orquesta ya estaban en sus puestos.  
La máxima preocupación que obsesionaba a Herman era la de no repetirse, no mirar al pasado, olvidarse de “The First Herd”. El be bop presidiría el estilo de “The Second Herd”.

La primera actuación de “Herman’s Second Herd” fue la noche del 16 de octubre de 1947 en el Municipal Auditorium de la ciudad de San Bernardino, California. Los músicos fueron:
Fred Otis (piano), Walt Yoder (contrabajo), Don Lamond (batería), Gene Sargent (guitarra), Stan Fishelson, Bernie Glow, Marky Markowitz, Ernie Royal, Shorty Rogers (trompetas), Earl Swope, Ollie Wilson, Bob Swift (trombones), Sam Marowitz (saxo alto), Herbie Steward (saxo alto/tenor), Stan Getz, Zoot Sims (saxos tenores), Serge Chaloff (barítono), Woody Herman (clarinete, voz).

Tres días después de dar su primer concierto “The Second Herd” entró en el estudio de Columbia en Hollywood y grabaron dos temas. Uno de ellos fue “I Told Ya I Love Ya, Now Get Out” composición de Herb Ellis, Lou Carter y John Frigo cuando los tres formaban parte de la banda de Jimmy Dorsey. Sin embargo, la versión de Herman fue la primera que se grabó y se editó en un sencillo.

Dos meses más tarde, el 24 diciembre, los componentes de “The Second Herd” volvían a entrar en el estudio de Hollywood, donde dejaron grabados cuatro temas. Entre ellos, el titulado “Four Brothers”, el icónico tema de la banda de Herman y de la historia del jazz.
Jimmy Giuffre escribió la canción basándose en las armonías de “Jeepers creepers” de Harry Warren (1938). La paleta armónica que utilizó para los cuatro saxofonistas está presente en todos los libros de jazz que tratan esta materia debido a su originalidad al recurrir a unas armonías muy cerradas para los saxos. “Los Cuatro Hermanos” fueron los saxos tenores Zoot Sims, Stan Getz, Herbie Steward y el barítono Serge Chaloff. El orden de los “solos” fue: Zoot, Serge, Herbie y Stan.
Giuffre recordaba:

“En la banda de DeCarlo alternábamos quién era saxo líder. En “Four Brothers” cambié ese papel y fueron los cuatro líderes. Es sumamente difícil incorporar una nueva composición original en el repertorio de una big band. Los líderes no quieren aceptarla hasta conocer de antemano que puede funcionar. Con “Four Brothers” tenía una ventaja los músicos querían tocarla, así que la interpretaban al final del show. Y así fue cómo se presentó en público”.

Para los críticos y para los músicos “Four Brothers” representó un soplo de aire fresco de calidad. Al punto de que muchos de ellos empezaron a olvidarse del nombre de “The Second Herd” para referirse a la formación de Herman y pasaron a llamarla “The Four Brothers Band”. Sin embargo, esos reconocimientos no tuvieron un reflejo en la venta de discos:

Herman: “La banda era espectacular. Pero el público no estaba preparado para eso. Incluso “The First Herd” tampoco lo habría estado si no hubiese interpretado canciones populares del momento. Llegamos a tener algunos terribles recibimientos en las giras y nunca llenábamos los aforos. Entonces decidimos cambiar de sello discográfico y firmar por Capitol ya que Carlos Gastel, que era nuestro manager personal, nos convenció de que ahí podíamos conseguir algo grande. Capitol tenía a Nat King Cole o a Peggy Lee que vendían mucho más que nosotros”.

El compositor, arreglista y pianista Ralph Burns escribió una especie de suite de tres movimientos titulada “Summer Sequence” que se estrenó junto a “Ebony Concerto” en marzo de 1946 por “The First Herd” de Herman. A finales de 1947, Burns le añadió un cuarto movimiento a su suite y la orquesta del clarinetista la grabó el 24 de diciembre de 1947.

“The Second Herd” grabó 19 canciones para el sello Capitol entre 1948 y 1949. El único gran éxito que consiguió la banda fue una composición de Ralph Burns titulada “Early Autumn”. El músico se basó en el cuarto movimiento que había escrito para “Summer Sequence”. Se grabó el 30 de diciembre de 1948 con un arreglo de saxofones en la línea de “Four Brothers”, siendo el solista Stan Getz que aumentó su fama de gran improvisador.

En el año 1952, Woody Herman le pidió a Johnny Mercer “el más grande poeta norteamericano” que le escribiera una letra a “Early autumn”:

Cuando un temprano otoño se expande por la tierra y enfría la brisa
Y toca con sus manos los árboles veraniegos
Tal vez comprendas los recuerdos que me vienen
Había un salón de baile bajo la lluvia con las persianas bajadas
Un tortuoso camino rural lleno de tonos marrones y rojizos
A través de una ventana con escarcha vi un pueblo abandonado
Esa primavera nuestra se adueñó en abril de nuestros corazones
Daba la sensación de que era solo para un muchacho y una muchacha
No lo soñé ¿verdad? en este temprano otoño lo estoy reviviendo
Cariño, si quieres házmelo saber
Te veré en cualquier sitio, te echo tanto de menos
Nunca tendremos otra oportunidad de compartir este temprano otoño

Herman grabó la versión vocal de “Early Autumn” el 30 de mayo de 1952 con su “Third Herd” en Nueva York para el sello Mars.

Woody Herman disolvió “The Second Herd” a finales de 1949. Las causas que le llevaron a tomar esa decisión fueron varias. La más importante fue sin duda el alejamiento de muchos aficionados a todo aquello que sonara a jazz moderno, empezando por el be bop. El rhythm & blues fue el estilo de música que se puso de moda eclipsando al jazz. Las big bands ya habían terminado con su cometido y su disolución en unos pocos años fue prácticamente total. Quedaron Ellington, Basie y Armstrong, aunque este tuvo que convertir su “All Stars Band” en un sexteto. Acababa de terminar la II Guerra Mundial y el dinero escaseaba. Los dueños de los clubs no podían pagar a las big bands, contrataban a cuartetos o quintetos. El público que acudía a los clubs de jazz cada vez lo hacía en menor número. Las radios cada vez emitían menos jazz y eso repercutía directamente en la venta de discos.

Centrándonos más en la banda de Herman. En el año 1946 tuvo unos ingresos de más de un millón de dólares con su “First Herd”. Con su “Second Herd” perdió $175.000 el primer año. Y a estos problemas dinerarios se le añadió el de las drogas. Varios de sus músicos consumían heroína. Estas adicciones repercutieron sobre todo en actuaciones en directo ya que la salud de varios músicos iba empeorándose día a día, aparte de no llegar a la hora al autobús, al teatro o donde fuera. Y lo peor de todo fue, según testimonios de varios músicos, que en algunos momentos la banda sonó mal.
“The Second Herd”, como he comentado dejó de funcionar en 1949.

La primera decisión que tomó Herman, con el fin de ganar algo de dinero, fue formar un sexteto con el vibrafonista Milt Jackson, el trompetista Conte Candoli, el pianista Bill Harris, el guitarrista Dave Barbour, el contrabajista Red Michell y el baterista Shelly Manne y desplazarse a Cuba. En la isla permanecieron durante cuatro semanas. Se percataron de que los standards norteamericanos no eran muy apreciados y se volvieron a casa.

Woody Herman ya tenía la estrella de cinco puntas con su nombre en el “Paseo de la Fama del Jazz”. Lo había logrado con creces con su “First Herd” y con su “Second Herd”. En 1952, formó su “Thrid Herd” cuyo repertorio fueron standars populares como “Stompin’ at the Savoy”. La estrella de cinco puntas de Woody no brilló más con esa banda que duró hasta 1958, ni con las que le siguieron. Aunque tampoco perdió brillantez.

A finales de los sesenta se puso en contacto con Herman la “Internal Revenue Service” (La Hacienda de los U.S.A,) y así lo cuenta en su autobiografía:

“Yo llegué a la Oficina de Impuestos, acompañado por mi asesor financiero Abe Turchen, y me dijeron que no había pagado mis impuestos desde 1964 a 1966 y además tampoco había retenido la parte correspondiente del salario de mis músicos. La deuda era aproximadamente de unos $750.000, que con intereses y penalizaciones se ponía en $1.6 millones. Yo me quedé estupefacto y nunca pude recuperarme”.

Herman llegó a un acuerdo con Hacienda por el que se comprometía a ingresas $1.000 a la semana y continuó con su banda. Pero no pudo hacer frente a ese pago y renegoció y renegoció. Renegoció durante algo más de quince años, pero al final llegó el día en que le llevaron a juicio. El magistrado le concedió un tiempo para pagar la deuda, si no le embargaría su preciosa casa. La había comprado en 1946 cuando ganaba $1.000.000 al año. Esa mansión había pertenecido a Humphrey Bogard y Lauren Bacall.

Woody Herman llevaba en el mundo de la música 50 años mostrándose como profesional y como persona. Por su manera de ser, por su empatía nunca defraudó a nadie. Eran muchos sus amigos y pocos, o ninguno, sus enemigos. Y eso no es tan fácil. Este era un buen momento para conocer si los amigos lo eran de verdad.
Woody Herman relató en su libro que fueron sus amigos los que le sacaron del profundo hoyo donde se encontraba. Nombra a Saul Levine, el dueño de la radio KKGO-FM que realizó programas para recaudar fondos, y señala especialmente a cinco personas: Frank Sinatra, Peggy Lee, Tony Bennett, Rosemary Clooney y Clint Eastwood.

La hija de Woody, Ingrid junto a su abogado entregaron en el juzgado el importe total de la deuda y lo primero que Herman les dijo fue: “Estoy feliz. No me gustan los problemas. Estoy muy contento de la ayuda que he recibido. No habrá ningún problema en el futuro”.

La felicidad de Woody solo le duró siete semanas. Falleció el 29 de octubre de 1987. Genio y figura hasta la sepultura.

Woody también fue un yonqui. Estuvo enganchado toda su vida a la música. Y si el señor de la guadaña no se hubiese presentado habría formado su “Fourth Herd” a sus 74 años.

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