St. Louis Blues: El Atípico Blues de W.C. Handy

W.C. Handy
Harry Pace
Ethel Waters
Gilda Gray
Sophie Tucker
The Columbia Orchestra de Charles Price
Bessie Smith
Alberta Hunter
Handy con 19 años en Hampton Cornet Band en Evansville, Indiana
W,C. Handy’s Band
Herbie Hancock- Foto: Francis Wolff – 1965
Stevie Wonder
St. Louis Blues: El Atípico Blues de W.C. Handy

En el año 1909, se celebraron en la ciudad de Memphis elecciones a la alcaldía. Se presentaron tres candidatos: Mr. Williams, Mr. Talbert y Mr. Crump. Este último, contrató al músico W.C. Handy para que su banda estuviera presente en todos los mítines y además, para que le compusiera una melodía específica para la campaña. 
Así nació la canción titulada “Mr. Crump” que acompañó al alcaldable en todos sus actos electorales.  Mr. Crump ganó las elecciones.
Terminado el proceso electoral, W.C. Handy guardó la canción en un cajón. Al cabo de tres años decidió autoeditarla, le cambió el título por “The Memphis Blues” y esperó resultados. Estos llegaron y fueron desastrosos, apenas vendió partituras. Ante este desastre, optó por cederle todos los derechos de la canción a Mr. Z (así lo llama en su autobiografía). Esta persona le pagó los gastos de su autoedición y 50 dólares.
Mr. Z llevó “The Memphis Blues” a la editorial musical Theron C. Bennett Co. una de las más importantes del país con sede en Nueva York y delegaciones en las más importantes capitales. Las partituras del tema de Handy se empezaron a vender a miles por todo el país. La primera banda que lo grabó fue la Victor Military Band el 15 de julio de 1914 dirigida por Edward T. King.

El saloon Pwee’s, situado en la Beale Street de Memphis, era el cuartel general de Handy y su banda, así como de otras formaciones afroamericanas. Estaba regentado por un emigrante italiano de piel oscura de nombre Pee Wee. En la parte de atrás del saloon existía un gran habitáculo donde los músicos podían revisar sus instrumentos y atender llamadas para próximas actuaciones. Pwee’s, como otros locales similares de Beale Street, no cerraba nunca de modo que sus melómanos parroquianos podían descansar, relajarse y pensar en próximos proyectos
Una tarde de 1914, Handy se encontraba en Pwee’s recordando cómo en ese local había compuesto, cinco años atrás, “The Memphis Blues”. Ahora su canción era popular en todo el país. Sin duda, le había dado fama como compositor, pero debido a su errónea decisión no percibía ganancia alguna.
Handy era consciente de que necesitaba escribir otra canción de éxito que le diera fama y dinero.
Por unos momentos, su mente le recordó un viaje que había realizado, unos meses atrás, a la ciudad de St. Louis. Paseando por sus calles se le había acercado una mujer que parecía estar atormentada porque su hombre le había abandonado y no dejaba de repetir como un mantra: “Ese hombre posee un corazón como un pedazo de roca del mar”. Handy consiguió desembarazarse de ella en unos minutos, pero ahora veía claramente el rostro crispado de la mujer.
Handy cogió papel y lápiz y empezó a escribir unas frases relativas a las frustraciones amorosas. Al final quedó así:

Aborrezco ver como cae el sol esta tarde (x2) / porque mi hombre se ha ido y ha dejado la ciudad / Si mañana me siento como hoy (x2) / haré mis maletas y me marcharé.
Las mujeres de St. Louis con sus anillos de diamantes / ligan con los hombres que tienen alrededor / y si no fuera por esa o esa / el hombre a quien yo amo no se habría ido a ningún sitio
Tengo el blues de St. Louis / un blues como debe ser / Ese hombre posee un corazón como un pedazo de roca del mar / ya que sino no me habría abandonado.
Amo a mi chica como un escolar a su pastel / como un coronel de Kentucky ama a su licor de menta / Yo amaré a mi hombre hasta que muera.

 La música de St. Louis Blues, tal como la compuso Handy, tiene una estructura melódica (AABAA). (A) es un blues de 12 compases, pero (B) “el puente” tiene 16 compases y además le cambió al ritmo de la habanera cubana. Esto quiere decir que no es un auténtico blues por mucho que tal palabra forme parte de su título y que a W.C. Handy le llamen “El Padre del Blues”.
Existen cientos de canciones compuestas en las dos primeras décadas del siglo XX que llevaban la palabra blues incrustada en su título sin realmente serlo.

W.C. Handy, con la partitura de “St. Louis Blues” en la mano, visitó un buen número de editoriales musicales sin que ninguna de ellas mostrara el más mínimo interés por la canción. El compositor se vio prácticamente obligado a editarla él mismo y para ello formó, junto Harry Pace, con quién colaboraba en algunas composiciones, la Pace and Handy Music Company en Memphis en septiembre de 1914. La editorial no terminaba de arrancar y acertaron, dos años más tarde, con la decisión de ubicarla en Nueva York. En la ciudad de los rascacielos las partituras empezaron a moverse.

“St. Louis Blues” adquirió una inmensa fama a partir de la mitad de la primera década del siglo XX que no decayó hasta los años treinta y aún hoy en día sigue permaneciendo en el repertorio de los músicos de jazz. Los primeros pasos que dio para hacerse merecedora de la popularidad que alcanzó no están muy claros. Hay estudiosos que opinan que fue en un club de Nueva York donde se la escuchó por primera vez interpretada por una vocalista que se desconoce, pero se dio la circunstancia de que entre el público se hallara una jovencita llamada Ethel Waters (tendría 18 años) que le pidió a Handy el permiso para poder incluirla en su repertorio. Le fue concedido y Ethel paseó “St. Louis Blues” por los clubs de jazz de Nueva York.

Otra versión nos relata que, en el año 1919, “St. Louis Blues” se escuchó en los escenarios de Broadway, en el Winter Garden Theatre (sin especificar en qué musical), de la mano de la actriz, cantante y bailarina Gilda Gray, famosa, entre otras cosas, por popularizar ese baile llamado “shimmy” que consiste en balancear los hombros hacia delante y hacia atrás en rápida cadencia, mientras el cuerpo permanece quieto, y que se puso tan de moda en los felices años veinte.
Entre la documentación que aporta la página web “Internet Broadway Database” (IBDB), vemos que Gilda Gray pisó por primera vez los escenarios de Broadway en el musical titulado “Shubert Gaities of 1919”. En la noche del estreno, entre las canciones que se interpretaron se encontraba “Beale Street Blues” de W.C. Handy que la interpretó Gilda Gray. Desconozco si más adelante se incorporó al musical el tema “St. Louis Blues”.

En el año 1909, la cantante y comediante Sophie Tucker, abandonó los “minstrels”, dejó de embadurnarse la cara de negro y se pasó al mundo del vodevil. En unos pocos años se convirtió en la cantante más famosa del país. Aunque su tez fuese blanca, ella cantaba como las negras y además en su repertorio se encontraban los más famosos temas afroamericanos. En el año 1917, decidió incorporar a su performance “St. Louis Blues”. Tucker pasó toda su vida de giras por el país. Primero con su compañía de “minstrel” luego con la de vodevil. Por entonces se comentaba que todo lo que “tocaba” Sophie Tucker lo convertía en oro. Eso pasó con “St. Louis Blues”, ya que gracias a ella se hizo muy popular en todo el país y las partituras se empezaron a venderse a miles.

La primera grabación de “St. Louis Blues” la realizó una banda de músicos blancos de nombre Prince’s Band. Esta formación estaba dirigida por Charles Adams Prince que nació a finales de 1867 en San Francisco. La información que existe sobre este músico es bastante vaga e imprecisa. Parece ser que estuvo mucho tiempo ligado a la discográfica Columbia en donde se ocupó de diferentes tareas. Como músico dirigió varias bandas que interpretaban desde temas populares de Broadway hasta oberturas operísticas. Alguna historia debió de ocurrir entre Prince y la discográfica Columbia para que la revista inglesa “Hobbies”, en un artículo recordando su figura y escrito 15 años después de su muerte, comentase: “Los directores (de banda) pueden venir y se pueden ir, pero nosotros esperamos, por el orgullo de Columbia, que Prince se haya ido para siempre”.    
La “Price’s Band” grabó “St. Louis Blues” el 3 de enero de 1916.

Bessie Smith y Louis Armstrong realizaron juntos dos sesiones de grabación durante sus carreras artísticas. El 26 de mayo de 1925, interpretaron dos temas. Unos meses antes, el 14 de enero, grabaron cinco canciones. Entre ellas estaba “St. Louis Blues”. Este era el colofón que le faltaba a la canción de Handy para entrar de lleno en el mundo del jazz. Baste decir que en una estadística que recogía las 100 canciones más grabadas en el período comprendido entre 1890-1954, “St. Louis Blues” ocupaba el segundo puesto. El primero era para “Silent Night” (Noche de Paz).

“St. Louis Blues” cruzó el Atlántico en las voces de las cantantes Aileen Stanley y Alberta Hunter. El príncipe de Gales, más tarde Eduardo VIII, fue a verlas actuar en Londres y se quedó tan entusiasmado del tema que pidió a los Pipes & Drums de la Guardia Escocesa que se lo aprendieran. Estos lo interpretaron durante un acto social en Escocia en el que la invitada más importante era la señora de Ernest Simpson, que con el tiempo se convertiría en la duquesa de Windsor. Así mismo “St. Louis Blues” sonó en otro acto importante de la realeza británica, en la boda del príncipe Jorge con la princesa Marina de Grecia.

W.C. Handy comenzó a componer blues cuando rozaba los cuarenta años de edad. Hasta entonces sus gustos musicales iban por otros derroteros.

W.C. Handy nació en la ciudad de Florence en el estado de Alabama en el año 1873. Tanto su abuelo como su padre fueron predicadores de la Iglesia Metodista y recibió una buena educación, incluyendo la musical. William Christopher no quiso seguir los pasos de sus ascendientes y, en vez de convertirse en el tercer predicador de la familia, decidió dedicarse por entero a la música y vivir de ella. Con diecisiete años se enroló en los “minstrel shows” donde lideró a un grupo vocal con el que realizó giras por los E.E.U.U., Canadá, México y Cuba. Hacia el año 1903, Handy recibió una oferta, que aceptó, para que dirigiera una banda llamada “The Knights of Pythias” con sede en la ciudad de Clarksdale, Mississippi. La música que interpretaba eran marchas del tipo de las de John Philip Sousa, temas populares y arreglos de composiciones de Scott Joplin, músico al que Handy admiraba. Su interés por la música vernácula afroamericana era nulo.

Cierta noche y por esa misma época, W. C. Handy estaba en la estación esperando un tren para que le llevara de vuelta a su casa en Tutwiler, Mississippi. Cerca de él se encontraba un viejo mendigo que presionaba las cuerdas de su guitarra con una navaja, mientras cantaba una música en la que la línea melódica se repetía tres veces. Sus ropas estaban hechas jirones, sus pies permanecían desnudos junto a unos decrépitos zapatos; en su cara se dibujaba la tristeza y constituía un enorme esfuerzo entender las palabras que salían de su boca. W. C. Handy apenas pudo entender una de las estrofas que repetía cada cierto tiempo: “goin’ where the Southern cross’ the Dog” (voy donde se cruza el Sur con el Perro). Cuando acabó su canción Handy le preguntó al indigente por su significado y él respondió que le era imposible explicarlo, aunque él sí lo entendía. W.C. tardó un tiempo en enterarse de que la palabra Southern hacía referencia al ferrocarril Southern Pacific mientras que Dog era un alias de Yellow Dog, el apelativo de la línea Yazoo Delta Railroad entre el río Yazoo y el delta del Mississippi. De todas maneras, lo más importante para Handy no fue conocer el significado de la letra de la canción sino las extrañas notas que sostenían las palabras, ya que para él no llevaban un orden lógico. Con ellas en su mente tomó el tren de regreso al hogar.          

Al cabo de unas semanas, la banda de Handy tenía programada una actuación en Clarksdale que iba a estar precedida por un trio que cantaba acompañado de guitarra, contrabajo y mandolina. Nada más empezar su actuación, el público asistente se levantó de sus asientos y una lluvia de monedas cayeron sobre el escenario. Cuando terminaron, la cantidad de dinero que había en el suelo sobrepasaba lo que iban a percibir Handy y sus siete músicos. Pero lo más significativo fue que la música que había interpretado el trío había seguido las mismas pautas que la del viejo mendigo de la estación.

Y estos son los hechos – con su porcentaje de leyenda – que marcaron el camino para que W.C. Handy comenzara a componer blues. En el año 1919, escribió el tema titulado “Yellow Dog Blues” donde su letra contiene la frase que cantó el mendigo en la estación “goin’ where the Southern cross’ the Dog”, lo que da cierto empaque a la historia.

El 14 de abril de 1949, la big band de Dizzy Gillespie grabó “St. Louis Blues” con el be bop en plena efervescencia. W.C. Handy puso tantas pegas a esta versión que la discográfica RCA Victor decidió no sacarlo a la venta hasta después de que el compositor falleciera.

El pianista Herbie Hancock sacó un álbum en octubre de 1998 titulado “Gershwin’s World”. Uno de los temas que grabó fue “St. Louis Blues”, acompañado de la armónica y de la voz de Stevie Wonder. La canción obtuvo una gran acogida en el mundo del jazz, 84 años después de haber sido compuesta.

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