






















«Preservation Hall»: Algo más que el Icónico Club de Jazz (del Barrio Francés)
Larry Borenstein (1919 – 1981) llegó a Nueva Orleans el mismo día en que la aviación japonesa bombardeó la base naval estadounidense de Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941. En esos momentos trabajaba para la American Vacation Association, una organización nacional que gestionaba viajes a sus socios hacia o dentro de los EE.UU. con el fin de impulsar la economía. La entrada de ese país en la II Guerra Mundial trastocó los fines de la asociación, pero Borenstein – que se había enamorado de Nueva Orleans – decidió quedarse en la ciudad. En la siguiente década, se dedicó principalmente al negocio de la filatelia, la numismática y a la compraventa de divisas. Amasó importantes sumas de dinero que tal como venían se iban. A la vista de esos altibajos financieros, decidió reinventarse aprovechando el ambiente bohemio del Barrio Francés. En 1952, alquiló un viejo local sito en el 726 de St. Peter Street que fue construido en 1750 como una residencia privada. Con el trascurso de los años, albergó a una taberna, una posada y un estudio fotográfico. Larry Borenstein lo convirtió en una galería de arte, donde se exponía mayoritariamente todo tipo de objetos del período precolombino. La denominó Associated Artists, y también fue conocida como Mr. Larry’s Art Store.
Con el trascurso de los meses el mercado del arte no llegaba a despuntar como debiera en el Barrio Francés. Borenstein veía peligrar su negocio. Un buen día se percató de que los músicos callejeros que tocaban a pocos metros de su galería siempre contaban con una audiencia, grande o pequeña, que los escuchaba Y fue entonces cuando le vino la idea de dedicar una parte de la tienda como un lugar de ensayo para una formación de seis o siete músicos. También tuvo muy claro que las notas que iban a sonar entre las cuatro paredes de su local pertenecerían a la “vieja música” de Nueva Orleans (que era su preferida). Aunque nos encontremos en los años cincuenta – en el que triunfaba un “revival” del mal llamado “dixieland” – en la ciudad en donde nació el jazz no tuvo apenas repercusión. Esa música no era requerida por los clubs de jazz. Además, la práctica totalidad de los músicos de la primera y segunda hornada de la “Big Easy” la habían abandonado o habían fallecido. Pero, todavía quedaban viejas glorias y esos fueron los músicos con los que contactó Borenstein. Todos se mostraron encantados de disponer de un local donde poder tocar. Y así, hacia mediados de los años cincuenta, Mr. Larry’s Art Store se convirtió en una galería de arte y en un club de jazz, donde además los músicos podían “pasar la boina” y recibir algunas propinas. Para ilustrar un poco mejor esos momentos, voy a dar un salto de unos cinco o seis años. Para entonces, Mr. Larry’s Art Store ya se había convertido en el «Preservation Hall». La noche del estreno oficial, en junio de 1961, la banda que actuó estaba formada por seis miembros todos ellos con unas edades comprendidas entre los 52 y 72 años. También, Borenstein se percató muy rápido de que el público que acudía a su galería lo hacía principalmente por la música, no por el arte.
Barbara Glancey Williams nació el 5 de enero de 1928 en la ciudad de St. Joseph, Missouri. Sus padres se divorciaron cuando ella era una niña y vivió toda su adolescencia junto a su madre en el emblemático y elegante Drake Hotel de Chicago, gracias a su rico y poderoso abuelo, ya que ella se había convertido en ‘la niña de sus ojos’. El citado hotel estaba ubicado muy cerca de la zona donde se concentraba el núcleo bohemio de la ciudad. A lo largo de la Clark Street se encontraban bares baratos, llenos hasta la bandera, de estudiantes y de todos aquellos que se apartaban de las normas y de las convenciones sociales mientras la música de jazz retumbaba en sus paredes. No cabe duda de que ese poderoso espíritu bohemio que acompañó a Barbara durante toda su existencia tuvo sus orígenes, presumiblemente, mientras residió en Chicago. Asistió a la Universidad de Chicago para estudiar la carrera de Periodismo y con 19 años se casó con Bill Reid.
Bill Reid fue un entusiasta del jazz de Nueva Orleans, que organizaba y patrocinaba eventos musicales. Trabajaba en estrecha colaboración con Bill Russell (1905 – 1992), fundador del sello «American Music Records», dedicado al jazz tradicional. Además, Russell fue uno de los expertos más influyentes en todo lo concerniente al jazz temprano de Nueva Orleans. En el año 1958, fue el principal impulsor de la creación del Hogan Jazz Archive de la Tulane University, un saco sin fondo donde puedes sumergirte y descubrir todo lo relativo a la música de la ciudad que vio nacer al jazz.
Bill Russell se convirtió en un gran amigo de los Reid, incluso Barbara fue una especie de ayudante suya desde 1950 hasta la mitad de 1952, lo que dio pie a que ella conociera a músicos importantes, como Louis Armstrong o Sidney Bechet, y fuese testigo de sus grabaciones.
A los cinco años de casados, el matrimonio de los Reid empezó a hacer aguas por todas partes. Ni los buenos oficios de Bill Russell consiguieron evitar lo que era inevitable.
A Barbara Reid le atraía Nueva Orleans como un potente imán. Por su música y sus músicos. Por qué el Barrio Francés se había convertido, desde hacía tiempo, en un sinónimo de la Bohemia. Y, por último, por qué Barbara tenía un sueño en el que ella instauraba, en el Barrio Francés, un salón para veladas relajadas, donde se servía comida y bebida. Se escuchaba la música original de Nueva Orleans. Donde se podía bailar a la antigua usanza. Y donde “los raros” de la ciudad (ella así se refería a los artistas, bohemios…) además de las familias con hijos que entraran en su salón, todos ellos se sintieran cómodos.
Barbara Reid se asentó en Nueva Orleans en el año 1952 dejando a su marido a cargo de los dos hijos habidos durante el matrimonio. Su principal objetivo era penetrar en el pequeño universo del Barrio Francés y ser aceptada por todas aquellas personas que lo habitaban.
En la primavera de 1952, Barbara trabajó, a tiempo parcial, en The Gallery una tienda situada en el 734 St. Peter Street, donde se exhibían obras creadas por artistas del Barrio Francés. Sus conocimientos como periodista le sirvieron para escribir varios artículos en el rotativo The Times-Picayune de Nueva Orleans.
A Barbara le presentaron a Bill Edmiston hacia finales de 1955. Un personaje curioso, ya que su profesión formal era la de farmacéutico, pero la escondía para que prevaleciera el personaje bohemio y radical que exhibía ante sus amigos y conocidos del Barrio Francés (aunque nunca demostró un interés especial por la música). Una vez que Barbara obtuvo el divorcio de su primer marido, se casó con Edmiston en 1956.
Clive Wilson (1944 – 2026) fue un músico y escritor británico que llegó a Nueva Orleans en 1964 para aprender a tocar la trompeta. Su estancia se prolongó durante 15 años. En ese período de tiempo conoció a muchos músicos que le ayudaron a que su instrumento sonara como el de ellos y también mantuvo una buena amistad con Barbara Reid. De esta última dijo lo siguiente:
“Empecé a darme cuenta de que Barbara tenía el don de percibir las tendencias futuras y que la visión de un proyecto como el de «Preservation Hall» podría triunfar, aunque siempre le hizo falta otra persona para llevar a cabo sus ideas”.
Ken Grayson Mills nació el 9 de junio de 1937 en la ciudad californiana de Huntington Park. Con 18 años contrajo la enfermedad de la polio que echó por tierra todas sus aspiraciones de convertirse en un deportista de élite universitario. Durante su etapa de estudiante en la Universidad de Carolina del Norte, a finales de los años 50, comenzó a escribir artículos sobre el jazz y el R&B en el periódico estudiantil The Daily Tar Heel. En 1960, tras recibir una herencia de una tía abuela se mudó a Nueva Orleans con la intención de grabar y promocionar a músicos veteranos del jazz tradicional. Para ello fundó el sello discográfico «Icon Records».
A principios de ese año, Grayson conoció a Barbara Reid y esta le habló de su “sueño”. El proyecto le pareció muy interesante ya que los músicos que iban a tocar en el hipotético local iban a ser los mismos que Grayson quería grabar. Para llevar todo ello a buen fin crearon la sociedad sin ánimo de lucro «New Orleans Society for the Preservation of Traditional Jazz»: Ken Grayson presidente, Barbara Reid y Bill Russell vicepresidentes y unas pocas personas más.
Ken y Barbara le comentaron a Larry Borenstein sus intenciones de convertir su galería de arte en un club de jazz. Este estuvo de acuerdo y trasladó su negocio a un local contiguo dejando el 726 de St. Peter Street a su entera disposición. También, hablaron con los músicos y les prometieron que les pagarían el salario mínimo que marcaba su sindicato. Ellos aceptaron.
El contrabajista Alcide “Slow Drag” Pavageau (que ya había tocado en la galería de Borenstein) fue quien les propuso a Ken y a Barbara el nombre de «Preservation Hall» para el club de jazz y así se quedó “sine die”.
El día que abrió sus puertas «Preservation Hall» fue el 10 de junio de 1961 (algunas fuentes opinan que fue el 13) y la primera «Preservation Hall Jazz Band» estuvo formada por los siguientes músicos: el trompetista Kid Sheik Colar, el clarinetista George Lewis, el trombonista Eddie Summers, el banjoísta Harrison Verrett, el bajista Alcide “Slow Drag” Pavageau y el baterista Alex Bigard.
El club de jazz, desde el momento de su estreno, gozó de una gran aceptación y se convirtió en una de las mayores atracciones del Barrio Francés. Todo marchaba como estaba previsto. Barbara veía que su “sueño” se estaba convirtiendo en una realidad. Grayson, por su parte, en las primeras semanas, ya había grabado un par discos para «Icon Records». En el cuarto mes de existencia de «Preservation Hall», Larry Borenstein les comunicó a Barbara y a Ken que iba convocar a todos los miembros de la recién creada sociedad para efectuar una votación en la que se iba a dilucidar si ellos continuaban gestionando el club de jazz o por el contrario esas labores iban a pasar a manos del matrimonio formado por Allan y Sandra Jaffe. Terminado el sufragio, estos últimos fueron los vencedores. Los Jaffe comenzaron a dirigir «Preservation Hall» a mediados de septiembre de 1961.
A raíz de estos inesperados acontecimientos, Ken Grayson reaccionó con una rabia contenida, pero Reid quedó totalmente devastada. Todos sus sueños estallaron en mil pedazos. (Hasta su amigo Bill Russell votó a favor de los Jaffe, por lo que Barbara no le dirigió la palabra durante un montón de años).
Barbara Reid abandonó totalmente la música y comenzó una nueva vida que en absoluto estuvo relacionada con ella (se interesó y practicó el vudú, abrazó la religión Discordiana, entró en política…), lo cual la sitúa fuera de los objetivos de este artículo.
Por el contrario, Ken Grayson, a los cuatro meses de abandonar «Preservation Hall» (febrero de 1962), alquiló un local en el 734 de St. Louis Street (que había sido anteriormente una lavandería) y lo convirtió en un club de jazz. En un principio lo llamó «Icon Hall» y seguidamente «Perseverance Hall». En este recinto continuó con sus grabaciones.
Ken Grayson Mills desde mayo de 1961 a octubre de 1962, grabó 120 canciones que formaron 13 L.Ps., con 13 formaciones diferentes. Los músicos que utilizó fueron 41, todos ellos veteranos que empezaron sus carreras en los años 20. Las grabaciones se realizaron en «Preservation Hall» (mayo – septiembre – 1961), e indistintamente en «Icon Hall» (Perseverance Hall) o en el «Hall of the Societe des Jeunes Amis», esta última era una Sociedad Benevolente Creole de Nueva Orleans.
Este trabajo que realizó Grayon es un auténtico tesoro para los estudiosos y los entusiastas del temprano jazz de Nueva Orleans. Hay que tener muy en cuenta que, gracias a él, esos 41 músicos tuvieron una nueva oportunidad de mostrar la música que llevaban dentro y que esta quedara atrapada en unos discos para la posteridad. Todo ello, insisto, gracias a Ken Grayson Mills.
El magazine New Orleans Music realizó una crítica de esos 13 discos y entre otras cosas podemos leer:
“Los resultados siempre fueron interesantes pero variables, excepto en dos casos donde los logros de Mills se encuentran entre las mejores grabaciones de Nueva Orleans: “Kid Howard’s La Vida Band”, (Icon L.P.4) y, sobre todo, “George Lewis: Endless the Trek Endless the Search” (Icon L.P.9).
Los músicos que participaron en este último álbum fueron los siguientes: George Lewis, clarinete; John Joseph, contrabajo; Josiah Frazier, batería; George Guesnon, banjo; Kid Thomas, trompeta y Jim Robinson, trombón.
La revista New Orleans Music continuó:
“Esta sesión representa un momento culminante de la música de Nueva Orleans en el período de posguerra. Fue esta grabación, y solo este disco, lo que nos convenció de que todavía podía ser posible capturar algo bueno, tal vez incluso excelente, del viejo estilo de Nueva Orleans”.
Y ocupándose de las canciones, el magazine, declaró: “Se nota que George Lewis está galvanizado y Kid Thomas en su mejor momento. La versión que realiza el grupo de la vieja canción «In the Shade of the Old Apple Tree» seguramente será la mejor que se ha realizado hasta este momento”. «In the Shade of the Old Apple Tree» es una popular tonada compuesta en el año 1905 por Egbert Van Alstyne con letra de Harry Williams.
Ken Grayson Mills abandonó Nueva Orleans a finales de 1962 y no volvió jamás.
Una noche, hacia finales de verano de 1961, Sandra y Allan Jaffe, que estaban disfrutando de su luna de miel, se detuvieron en Nueva Orleans de camino a su casa en Pensilvania después de pasar unas semanas en México. El destino quiso que conocieran a Larry Borenstein y que este se convirtiera en su cicerón.
Allan Jaffe, que en esos momentos contaba con 26 años, se había graduado en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania considerada una de las más prestigiosas del mundo. Aparte de estos conocimientos, Allan poseía una considerable perspicacia empresarial, como lo demostraría. En cuanto a la música se refiere, recibió una formación clásica y su instrumento era el sousafón, que lo tocaba a un nivel de aficionado. No era en absoluto un músico de jazz.
Sandra Jaffe, que contaba con 23 años, se había graduado en periodismo y relaciones públicas en la universidad privada femenina Bryn Mawr College de Pensilvania.
Sandra y Allan poseían lo que se necesita para llevar a buen fin un negocio y eso era precisamente lo que les faltaba a Barbara Reid y a Ken Grayson Mills. Ella era una bohemia soñadora y él estaba centrado en su sello discográfico realizando, como he comentado, una aportación impagable y única a la música de Nueva Orleans y a sus músicos más veteranos.
Visto con perspectiva, la votación que promovió Larry Borenstein con el resultado ya conocido, supuso un gran paso adelante para «Preservation Hall»
Allan Jaffe entendió, nada más colocarse al frente del club de jazz, que su labor creativa en cuanto al local se refiere era la de no hacer absolutamente nada. Cuanto más desfasado y extravagante lucía el «Preservation Hall» más atractivo se volvía, sobre todo para los turistas. El espectáculo que ofrecían seis o siete músicos, varios septuagenarios, con pantalones holgados y camisas que no combinaban en absoluto se volvía encantador e insólito. Cuando su música llenaba el local sorprendía a la mayor parte del público, ya que no la había escuchado nunca, pero sentía su provecto y bello mensaje.
Allan Jaffe tuvo muy claro que la longevidad de la sala, de los músicos y de la música debía de darse a conocer al mayor número posible de personas y la mejor manera de conseguirlo era estableciendo una programación de giras.
En 1963, Jaffe organizó una serie de conciertos en el Medio Oeste norteamericano con la recién creada «Preservation Hall Jazz Band». En los años sesenta, sus desplazamientos los llevaron a lugares tan remotos como Japón o Tailandia.
En el año 1964, más exactamente el 18 de octubre, la «Preservation Hall Jazz Band» dio un concierto en el Tyrone Guthrie Theatre de Minneapolis que se convirtió en su primer disco, con el título de “Sweet Emma (1) and the Preservation Hall Jazz Band”: Sweet Emma Barrett, piano y voz; Alcide “Slow Drag” Pavageau, contrabajo; Josiah «Cie» Frazier, batería; Emanuel Sayles, banjo; Percy Humphrey, trompeta; Jim Robinson, trombón; Willie Humphrey, clarinete. Una de las canciones de la actuación fue «Closer Walk With Thee», que es un espiritual tradicional muy conocido en Nueva Orleans ya que se interpreta en sus famosos funerales cuando la comitiva se dirige al cementerio.
La discografía de la «Preservation Hall Jazz Band» llega a una veintena de álbumes publicados desde 1962 hasta 2025. Las giras siempre han estado presentes en su calendario de actuaciones.
Cuando Allan Jaffe se puso al frente de «Preservation Hall» el jazz original de Nueva Orleans estaba moribundo en Nueva Orleans. Él consiguió acertar con un tratamiento que logró primeramente insuflarle energía para seguidamente alcanzar nuevamente el reconocimiento y el éxito comercial. Les brindó a más de un centenar de músicos – que permanecían en una especie de limbo en la ciudad – la coyuntura necesaria para restituirles la dignidad y el reconocimiento que merecían. Y, por último, y no menos importante, fue lo suficientemente competente para que millones de personas repartidas por todo el ancho mundo los pudiera escuchar en directo. Y lo siguen haciendo.
Allan Jaffe falleció joven, a los 52 años, en 1987. La dirección de «Preservation Hall» recayó sobre su mujer, Sandra, apoyada por las personas que desde siempre estuvieron ligados al club de jazz, como Bill Russell.
Ben Jaffe (el hijo de Allan y Sandra) terminó sus estudios en el Oberlin College de Ohio en 1992 y, una vez en Nueva Orleans, asumió el cargo de su padre, aparte de tocar la tuba en la «Preservation Hall Jazz Band». También es el presidente de la fundación «The Preservation Hall Music Outreach Program».
Como colofón de este artículo voy a referirme a dos álbumes que grabó «Preservation Hall Jazz Band». El primero de ellos recoge un concierto en directo que interpretó en el Carnegie Hall, el 7 de enero de 2012, con motivo del 50 Aniversario de la apertura del «Preservation Hall» en Nueva Orleans.
La banda estuvo formada por los siguientes músicos: Rickie Monie, piano; Joe Lastie, batería; Mark Braud, trompeta y voz; Freddie Lonzo, trombón; Clint Maedgen, saxo; Ben Jaffe, tuba. Además, contó con ilustres invitados. La canción que he elegido, de las 12 que configuraron su concierto, es la titulada «Bourbon Street Parade», cuya calle es el corazón del Barrio Francés y la más visitada por los turistas. Debe su nombre a la dinastía de los Borbones. La compuso el baterista de Nueva Orleans, Paul Barbarin en 1949. El cantante es el miembro de la banda, Mark Braud.
El segundo álbum lleva por título de «Preservation» (An Albumt to Benefit Preservation Hall & The Preservation Hall Music Outreach Program). Esta última fundación protege, preserva y perpetúa las tradiciones y el patrimonio musical de Nueva Orleans. Su principal actividad es apoyar a la próxima generación de músicos de la ciudad a través de sus tempranos programas educativos.
Para este álbum Ben Jaffe elaboró una lista de 20 artistas que cubren prácticamente todo el entramado de la música popular (pop, rock, blues, country, jazz, folk, gospel…) y les invitó a que se pasaran por Nueva Orleans para grabar con la «Preservation Hall Jazz Band» en el «Preservation Hall». Sorprendentemente todos aceptaron.
Al álbum le pusieron el título de «Preservation» y está compuesto por 25 temas (en su versión con bonus tracks) y se publicó en 2010. He elegido la que se titula «Basin Street Blues» que nos evoca a Storyville (1897 – 1917) – el barrio de las luces rojas de Nueva Orleans – ya que esa calle fue su puerta de entrada y donde estuvieron ubicados los más lujosos lupanares, como el regentado por la madame, Lulu White. En él vivió su adolescencia un sobrino suyo de nombre Spencer Williams, que se convertiría con el tiempo en uno de los mejores compositores de su época. Él escribió la canción «Basin Street Blues», que la publicó en 1926. El artista invitado que interpreta el tema junto a la «Preservation Hall Jazz Band» fue el cantante y guitarrista de country, Merle Haggard.
The Jazz Band: Rickie Monie, piano; Walter Payton, contrabajo; Joe Lastie, Ernie Elly, baterías; Shannon Powell, percusión; Carl LeBlanc, banjo; Mark Braud, Leon «Kid Chocolate» Brown, trompetas; Freddie Lonzo, Lucien Barbarian, trombones; Clint Maedgen, saxo tenor, clarinete, voz; Daniel Farrow, saxo tenor; Charlie Gabriel, clarinete; Ben Jaffe, tuba.
Wade Luquet, colaborador de la revista virtual «AllAboutJazz» comenta lo siguiente de este trabajo:
“Ben Jaffe y la Preservation Hall Jazz Band han creado algo brillante con este álbum. Han mantenido la esencia del jazz tradicional y han invitado a artistas populares a colaborar con ellos. Este álbum sin duda atraerá a un público amplio. Es algo del que disfrutarán tanto jóvenes como mayores, sean aficionados al country, al rock o al jazz. En ese sentido, el disco, como su título indica, preserva todo lo bueno del jazz tradicional, a la vez que se convierte en un embajador para una nueva generación de fans”.
En la página web del «Preservation Hall» está detallada toda la programación del mes de septiembre, por si alguna persona tiene la suerte de visitar la ciudad. En el apartado «Our Story» no aparecen por ningún lado ni Barbara Reid ni Ken Grayson Mills. Como si no hubiesen existido.
(1) Sweet Emma Barrett (1897 – 1983) fue una pianista y cantante nacida en Nueva Orleans que merece tener su sitio propio en el blog.

