La Armónica Cromática: Toots Thielemans

Toots Thielemans
Stephane Grappelli
Toots Thielemans
Stevie Wonder
Toots Thielemans
Django Reinhardt
Zoot Sims
Bobbejan Schoepen; George Shearing; Toots Thielemans, Joe Williams
Elis Regina
Trijntje Oosterhuis
Toots Thielemans
Toots Thielemans
Larry Adler
Larry Adler
La Armónica Cromática: Toots Thielemans

La semana pasada publiqué en el bloc un artículo que titulé “La Armónica Diatónica: Sus Orígenes y el Blues”. Hoy le toca el turno a la armónica cromática.
En el citado artículo escribí: “En el año 1896, Hohner fabricó por primera vez la armónica diatónica de 10 celdas (conocida también como “blues harp”… Se denomina diatónica ya que permite la ejecución individual de las notas de la escala diatónica mayor. En el tono de DO serían: DO – RE – MI – FA – SOL – LA – SI… Esto significa que es necesario emplear diferentes armónicas para cambiar la tonalidad. Las más utilizadas son las que están afinadas en DO, LA y SOL”.

En el año 1924, la compañía Hohner creó la armónica cromática. La gran diferencia que existe entre esta última y la diatónica es que con ella puedes tocar las doce notas en las que está basada la música occidental. Dicho de otra manera, puedes tocar cualquier melodía en cualquier tonalidad. No es necesario que cambies de armónica ni tampoco que realices “bending” para alcanzar la nota que deseas tocar, como la hacían y lo siguen haciendo los músicos de blues (ver mi artículo sobre la armónica diatónica).

Parece ser, teniendo en cuenta las reservas pertinentes, que la primera vez que entró una armónica cromática en un estudio de grabación fue en la ciudad de Camden, New Jersey. Allí, el 5 de agosto de 1924, The Dizzy Trio formado por: Borrah Minevitch, armónica; Carson Robison, guitarra; Roy Smeck, banjo; con la colaboración de Roy Smeck, harpa judía y Nathaniel Shilkret, piano, grabaron la canción titulada, Hayseed Rag.

Toots Thielemans, armonicista, guitarrista, compositor y silbador, comenzó su carrera profesional en 1949, con 27 años, y se retiró del mundo de la música en 2014. De esos 65 años en los que nos dejó innumerables muestras de su inmensa creatividad artística me voy a acercar al año 1962, a la ciudad de Bruselas y al camerino que compartía con el violinista Stephane Grappelli en el teatro en el que estaban actuando: “Me encontraba en el camerino que compartía con Stephane jugando con la guitarra cuando una pequeña melodía me vino a la mente. Empecé a tararearla y de repente Grappelli me dijo: “¿Qué es eso que estás canturreando? Es bonito”. Yo le contesté que no era nada, que estaba improvisando. Él me dijo: “Escribe eso enseguida, no vaya a ser que se te olvide”. Y ese fue el comienzo de la canción que titulé “Bluesette” por esas bellas flores azules que crecen en Bélgica”.

En junio de 1963 y en los estudios del sello ABC-Paramount Records de Stockholm, los siguientes músicos, Toots Thielemans, guitarra y silbido; Dick Hyman, órgano; Arnold Fishkind, contrabajo; y Don Lamond, batería, grabaron un L.P. compuesto de 12 canciones al que titularon “Toots Thielemans – The Whistler & His Guitar”. Una de ellas fue “Bluesette” que fue silbada por Toots como todas las demás.

36 años después de la grabación de “Bluesette”, y también en Stockholm, se estaba celebrando una cena, en uno de los salones del hotel Vinterträdgarden, como broche final al “8th Polar Music Prize”. Este galardón lo concede anualmente la Real Academia Sueca de Música a personas o instituciones por sus logros en el campo de la música. Ese año el premiado era Stevie Wonder. El grupo musical que había sido contratado para amenizar la velada era el de Toots Thielemans y esto es lo que sucedió:

Jean-Baptiste Thielemans nació en Bruselas el 29 de abril de 1922. Con tres años ya se las ingeniaba para tocar algunas canciones con un acordeón, que fue el primer instrumento que llegó a sus manos. Con dieciséis se compró una armónica y aprendió sus secretos de forma autodidacta. Unos amigos suyos, que se juntaban los fines de semana para tocar por puro divertimento, le apremiaron para que se uniera a ellos con su armónica. Cuando sus compañeros se dieron cuenta de todo el talento musical que Thielemans atesoraba le sugirieron que eligiera un “verdadero instrumento”. Además, le hicieron ver que “Jean-Baptiste” no era el nombre para un auténtico músico y le apodaron “Toots”.
Toots relató en varias ocasiones cómo la guitarra se cruzó en su camino: “yo estaba enfermo en mi casa y un amigo vino a interesarse por mi salud y llevaba consigo una guitarra. Nos pusimos a escuchar en la radio a Fats Waller interpretando “Hold Tight”. Esa canción es la quintaesencia de la escala de blues, todo lo que necesitas saber sobre el blues está en ese tema. Yo la conocía, pero nunca la había tocado con una guitarra. Le dije a mi amigo que si me daba cinco minutos tocaría “Holt Tight” con una sola cuerda. Lo conseguí y ni amigo me dio la guitarra”.

Toots Thielemans, teniendo como “maestro” a Django Reinhardt, se convirtió en un excelente guitarrista que actuó junto a las mejores figuras del jazz del momento. De Benny Goodman a Charlie Parker o Miles Davis. Hasta principio de los sesenta, su primer instrumento fue la guitarra, quedando en un segundo plano la armónica. En este artículo va a ser al revés, ya que me voy a centrar principalmente en Toots como armonicista.

Al término de la II Guerra Mundial, Toots acompañó a músicos europeos como Edith Piaf o Charles Trenet en su paso por Bruselas. A principios de los 50, le contrató la banda de Benny Goodman para que se uniera a ella en una gira por Europa. A esta le siguieron la de Roy Eldridge y la de Zoot Sims. En todos los casos a quien contrataban era al guitarrista Toots Thielemans.

Cuando el quinteto de Zoot Sims llegó a Stockholm, el sello sueco Gazell le propuso grabar varios temas. El 23 de abril de 1950, dejaron tres listos y uno de ellos fue el excelente standard “All the things you are” compuesto por Jerome Kern con letra de Oscar Hammerstein II en 1939. En esta canción Toots tocó la armónica y casi con toda seguridad fue esta la primera vez que su sonido se escuchó en un disco. Lo restantes músicos fueron: Zoots Sims, saxo tenor, Jimmy Woode, piano; Simon Brehn, contrabajo; Jack Noren, batería.

En 1951 Toots emigró a los EE.UU. Fijó su residencia en Nueva York y en pocas semanas ya era un músico conocido en la calle 52 donde se apuntaba a todas las “jam sessions” que podía. Él lo recuerda así: “Cuando estuve allí toqué varias veces con Charlie Parker. Yo realmente no estaba todavía preparado pare ello. Miles Davis estaba con él. Se burlaba un poco de mí y hacíamos unas risas. Casi siempre compartía el camerino con “Bird”.

Desde mediados de 1952 hasta 1959, Toots formó parte de quinteto del pianista George Shearing. Este fue el único trabajo de larga duración que mantuvo con un grupo fijo. Su aportación fue como guitarrista / armonicista. Toots grabó una quincena de álbumes junto a Shearing durante los seis años que duró su permanencia en el quinteto. El primero de ellos fue el titulado “Shearing in Hi-Fi” en 1955. Uno de los cortes del disco fue el superstandard titulado “Body and soul” de 1930 con música de Johnny B. Green.  Los músicos fueron: George Shearing, piano; Al McKibbon, contrabajo; Bill Clark, batería; Toots Thielemans, armónica; Cal Tjader, vibráfono.

Siendo miembro del quinteto de George Shearing, Toots Thilemans sacó en 1955 el primer disco a su nombre. Lo tituló “The Sound – The Amazing Jean “Toots” Thielemans”. Está compuesto por 12 temas de los cuales 11 son standards y el que resta es una composición suya. Los músicos que le acompañaron fueron: Ray Bryant, piano; Wendell Marshall, contrabajo; Bill Clarke, batería. Uno de los cortes fue esa maravilla de canción compuesta por Duke Ellington en 1933 titulada “Sophisticated Lady”. Para la grabación de este tema añadieron cuatro trombonistas a los músicos antes reseñados: Lou McGarity, Al Godlis, Billi Rauch, Jac Satterfield.

Llegaron los años sesenta y como he comentado anteriormente Toots Thielemans compuso y grabó su mayor éxito “Bluesette”, hoy convertido en todo un standard de jazz. Pero los sesenta también nos descubrieron una música que, a los que estábamos allí por entonces, nos dejó con la boca abierta y tardamos en reaccionar ya que no dábamos crédito a lo que estábamos escuchando. La bossanova había llegado para quedarse.
A Toots Thielemans tampoco le fue indiferente esa música: “Es mucho más que un simple flirteo lo que yo siento por la música brasileña”.

En el año 1969 coincidieron en Stockholm, Elis Regina, la gran dama de la música brasileña y Toots Thielemans. El sello discográfico Philips aprovechó la ocasión y les propuso a ambos grabar un disco. Ellos aceptaron, pero hay una pequeña historia previa que voy a comentar.

El cantante y guitarrista Carlos Lyra y el poeta Vinicius DeMoraes estaban buscando en 1964 una cantante para su álbum titulado “Pobre menina mía” y probaron con Elis Regina. Cuando Antonio Carlos Jobim se enteró de que “esa guacha cateta” había pasado por el estudio “que todavía huele a churrasco” descartó sin ninguna duda su inclusión en el disco. “Con su vestidito de algodón estampado y su peinado tipo Farah Diva, que parece una tarta de novia rellena de estropajo metálico, no puede ser una pobre menina”. Carlos y Vinicius le hicieron caso Jobim y contrataron a la vocalista Dulce Nunes, pero Elis Regina se enteró de todos los comentarios que había dicho el compositor y era una mujer de carácter.
Durante cinco años se negó a cantar ni a grabar ninguna composición de Jobim y eso que Elis estaba casada con el importante músico brasileño Ronaldo Bôscoli, gran amigo de Antonio Carlos. Esa relación digna de los Borgia entre Jobim y Regina parece que se suavizó en 1969 ya que ella grabó por primera vez en su vida una canción de Jobim, la titulada “Wave”. A partir de ahí la vocalista empezó poco a poco a introducir temas del compositor en su repertorio y en el año 1974, Antonio Carlos y Elis grabaron juntos un disco titulado “Elis & Tom”, que sin duda es uno de los mejores, o el mejor, de toda la historia de la bossanova.

El día 8 y 9 de febrero de 1969 y en Stockholm, Elis Regina y Toots Thielemans grabaron los 12 temas que compusieron el álbum titulado “Aquarela Do Brasil”. El primero de ellos fue “Wave”. Los músicos fueron los siguientes: Toots Thielemans, armónica y guitarra; Antonio Adolfo, piano; Jurandir Duarte, contrabajo; Wilson Das Neves, batería; Hermes Contesini, percusión; Roberto Menescal, guitarra.

De la extensa discografía de Toots, que está compuesta por más de 150 álbumes, bien como líder, compartiendo liderato o como colaborador, guardo un especial recuerdo con el titulado “Affinity” que grabó junto al pianista Bill Evans en 1978. Pienso que este disco logró que descubriera al “verdadero” Toots Thielemans. Evans dijo de él: “Es el único armonicista de jazz. Y me encanta su concepto musical y melódico. Nadie puede explicar cómo se las ingenia para trasladar todo eso a la armónica. Yo hace tiempo que he dejado de intentarlo”.
Uno de los temas del álbum fue la composición del pianista (aunque Miles Davis aparezca por los créditos) titulada “Blue in Green”, que formó parte del disco de Davis “Kind of Blue”.
A Toots y Evans los acompañaron los siguientes músicos: Marc Johnson, contrabajo y Eliot Zigmund, batería.

Toots habló sobre la armónica de esta manera: “El instrumento es muy pequeño. Está muy cerca de tu persona y el sonido también. Tú soplas aquí y el sonido sale cuatro centímetros más lejos, da la sensación de que es parte de tu cuerpo. Es como un amigo muy cercano. Como si formara parte de tu alma. Es pura suerte que yo me haya convertido en un músico. Yo estudiaba matemáticas. Se supone que para llegar a ser un ingeniero o un profesor. Si no hubiese sido por el jazz, yo todavía estaría en Bélgica”.

Para celebrar su noventa cumpleaños, Toots Thielemans ofreció un concierto sobre los escenarios de Le Chapiteau de la Opera de Liège, el 17 de mayo de 2012. Los músicos que le acompañaron fueron: Karel Boehlee, piano, sintetizadores; Hein van de Geyn, contrabajo; Hans van Oosterhout, batería. Artistas invitados: Kenny Werner, piano; Trijntje Oosterhuis, voz.
El recital estuvo compuesto por once temas que fueron recogidos en un álbum con el título de “Toots Thielemans – European Quartet – 90 Yrs,”. Uno de ellos fue el último éxito de Louis Armstrong compuesto por Bob Thiele (bajo el seudónimo de George Douglas) y George Davis Weiss en 1967 y titulado “What a wonderful world”.

De los honores y premios que recibió Toots durante su vida podemos destacar el de “barón” que le otorgó el rey de Bélgica, Albert II, en 2001. La compañía Hohner le diseñó dos armónicas siguiendo sus especificaciones que las denominó “Toots Mellow Tone” y “Toots Hard Bopper”. Fue investido Honoris Causa por dos Universidades Belgas. Recibió en 2011 el premio “Donostiako”que otorga anualmente el Festival de Jazz de San Sebastián “Jazzaldia” en reconocimiento a toda una vida dedicada al jazz. Estuvo nominado a cuatro premios Grammy y ganó uno…

Toots Thielemans guardó cuidadosamente sus armónicas en 2012. A los dos años falleció en la ciudad belga de Braine-L’Alleud. Contaba con 94 años. El entonces presidente, Barak Obama le envió un mensaje personal a su viuda, Huguette, en el que le expresaba la profunda tristeza que sintió al enterarse de que su marido había partido: “Puede que la música de “Toots” te guie y te consuele, yo estoy seguro de que eso es lo que hará con todos nosotros”.

En un artículo que trata sobre la armónica cromática no puedo dejar de mencionar, aunque sea brevemente, al que fuera su primer gran estrella: Larry Adler.

Larry Adler (1914 – 2001) fue un músico norteamericano que dominó a la perfección el arte de tocar una armónica cromática. Él nunca la llamó de esa manera sino “Mouth Organ” (Órgano de Boca).
Adler se convirtió en el único armonicista al que compositores contemporáneos norteamericanos y europeos, dentro del mundo clásico, escribieron obras para ser interpretadas por él: “Concerto for Harmonica and Orchestra “Caribbean” (1941) de Jean Berger. “Suite Anglaise” (1947) de Darius Milhaud. “Harmonica Concerto, op, 46 (1945) de Malcolm Arnold… También, el propio Adler trasportó al “Mouth Organ” obras escritas para otros instrumentos como el violín o el oboe por músicos clásicos. Todo esto quiere decir que a su “Mouth Organ” le arroparon grandes orquestas sinfónicas.
En el otro lado de la moneda musical, Adler, junto a su harmónica, actuó en musicales de Broadway y en películas de Hollywood interpretando standards de la música norteamericana escritos por músicos del Tin Pan Alley. También, compuso la banda sonora de una veintena de series y documentales para la televisión.
En el año 1939 y en medio de la histérica caza de brujas promovida por infame senador Joseph McCarthy, Adler hizo las maletas, metió dentro de ellas su “Mouth Organ”, y se fue a vivir a Inglaterra que se convirtió en su segunda patria. De hecho, falleció en Londres a una edad de 87 años.

Conocí al armonicista, Larry Adler cuando me compré en 1994 el álbum titulado “The Glory of Gershwin” producido por George Martin (llamado también el quinto Beatle).
Larry llevaba un tiempo pensando en grabar un álbum con motivo de su ochenta cumpleaños. Su intención era retomar su repertorio clásico con la ayuda de unos pocos amigos como Plácido Domingo. Todo esto cambió totalmente cuando Sting le llamó en 1992 para que tocara la armónica en el tema “Shape of my heart” uno de los cortes de su álbum “Ten Summoner’s Tales”: “De la armónica de Larry salió un maravilloso sonido, completamente único, como si fuera de otro mundo” (Sting).
Larry vivió una nueva experiencia durante la grabación con Sting, ya que hasta ese momento nunca había estado rodeado de músicos actuales dentro del universo de la música pop. La idea que le vino fue la siguiente: Recrear canciones escritas por el que fuera su gran amigo en los años treinta, el compositor George Gershwin, e interpretadas por vocalistas consagrados del pop en esas fechas.
Larry Alder contó para que su proyecto se llevara a cabo con el manager británico Jonathan Shalit y con George Martin como productor y arreglista.
Y así nació el disco “The Glory of Gershwin”. En él escuché, por primera vez, a Larry Adler y me quedé asombrado de su sabiduría con la armónica.
A Sting lo eligieron para que cantara el tema “Nice work if you can get it”. George lo compuso en 1937, con letra de su hermano Ira para la película “A Damsel in Distress”.
Como broche final del disco, Larry Adler y George Martin interpretaron una versión de “Rhapsody in Blue” de George Gershwin.

Subscribe

Últimas entradas