Charlie (Christian) & Wes (Montgomery): Dos genios (de la guitarra)

Charlie Christian & Wes Montgomery
Wes Montgomery
Charlie Christian
Mary Lou Williams
Charlie Christian
Charlie Christian & Benny Goodman
Portada Partitura Original de “Rose Room”
Benny Goodman & Charlie Christian
Honeysuckle Rose
Thelonious Monk
Kenny Clark
Charlie Christian
Monk, Buddy y Wes Montgomery en el Golden Gate Bridge; San Francisco – 1961
Wes Montgomery – Los Angeles – 1960
Wes Montgomery
John Coltrane
Wynton Kelly, Jimmy Cobb, Paul Chambers
Wes Montgomery & Jimmy Smith
Charlie & Wes
Charlie (Christian) & Wes (Montgomery): Dos genios (de la guitarra)

En un diccionario de jazz que fue escrito por los expertos franceses P. Carles, A. Clergeat y J.L. Comolli y que fue editado en España por Anaya & Mario Muchnik en 1995 leo lo siguiente:

“Wes Montgomery desarrolla una técnica personal y espectacular que rechaza la púa en beneficio del pulgar derecho, el cual y utilizado con una movilidad prodigiosa, genera un sonido de admirable pureza, a medio camino entre la guitarra acústica y el instrumento amplificado eléctricamente. Su discurso melódico, maravillosamente equilibrado, altera las frases “single note”, en octavas y por acordes con un dominio perfecto de la velocidad, un sonido armónico y una precisión rítmica intachables. Su estilo se convertirá en la referencia musical y técnica de muchos guitarristas de la siguiente generación”.

Y más adelante escriben:

Músico autodidacta, aprende tarde a tocar la guitarra (a los diecinueve años) después de escuchar las grabaciones de Charlie Christian”.

Charlie Christian nació el 29 de julio de 1916 en la ciudad de Bonham, Texas, y creció en Oklahoma City. Su padre y dos de sus hermanos eran músicos y para ganarse unos dólares actuaban en la calle. Durante su adolescencia tocó brevemente la trompeta y el piano. Cuando su padre falleció, Charlie con doce años heredó su guitarra. Con quince trabajó junto a bandas locales, siendo la más importante la del pianista Alphonso Trent. En sus filas empezaron su carrera músicos como Louis Jordan, Mary Lou Williams o Buddy Tate.
Charlie Christian, con 21 años, decidió electrificar su guitarra. No fue el primero que lo hizo en el mundo del jazz, ya que le precedieron Eddie Durham, George Barnes y Les Paul. Sin embargo, sí fue el primero en dejar una profunda huella en el jazz por su forma de tocar. Su estilo no siguió el camino trazado por los guitarristas nombrados, sino que sus fuentes de inspiración fueron los músicos de viento, principalmente Lester Young.
Durante el tiempo que Christian pasó en Oklahoma City tuvo la oportunidad de participar en las “jam-sessions” junto a todas las figuras importantes que pasaban por la ciudad, desde Art Tatum a Teddy Wilson.

A principios del verano de 1939, el cazatalentos y productor John Hammond estaba supervisando unas grabaciones de la cantante Mildred Bailey cuando se encontró con la pianista Mary Lou Williams y le confesó que no estaba nada contento con el guitarrista que formaba parte de los músicos en la sesión de Mildred Bailey. Mary Lou aprovechó la ocasión y le dijo: “Si tú realmente lo que estás buscando es un guitarrista con su instrumento electrificado y que suene como si estuviese tocando con una guitarra acústica, debes de desplazarte al “Rich Café” en Oklahoma City, donde Charlie Christian trabaja”.

John Hammond tenía previsto realizar un viaje a Los Ángeles para revisar una grabación de Benny Goodman, pero decidió cambiar sus planes y desplazarse a Oklahoma City.
Cuando llegó al “Rich Café” enseguida se fijó en Charlie Christian que llevaba colocada una pastilla (de guitarra) en una guitarra española la cual estaba conectada a un primitivo amplificador con un altavoz de doce pulgadas.
Hammond recordó este primer encuentro con Charlie en un artículo que escribió para una revista al año siguiente:

“El usaba la amplificación con moderación cuando llevaba el ritmo con acordes, pero aumentaba de volumen para sus “solos” en los cuales improvisaba de una manera que yo no había oído nunca a otro guitarrista. Él era el que llevaba todo el peso del pequeño combo, compuesto por su hermano y otros músicos de Texas. El contraste entre estos y las improvisaciones de Charlie, que parecía que no tenían final, era total. Después de escucharle durante una hora ya había decido presentar al guitarrista a Benny Goodman para que le integrarse en sus pequeños grupos”.

 John Hammond habló con Charlie Christian y le dijo que le iba a preparar una audición para que le escuchara Benny Goodman. Llegó el momento, pero Charlie no tenía muy claro presentarse ante el hombre al que llamaban el “Rey del Swing”, de hecho, el guitarrista nunca había salido de los alrededores de Oklahoma City. Tuvo que intervenir Mary Lou Willams para convencerle de que no debía de perderse la oportunidad que le estaban sirviendo en bandeja. Por su parte Benny Goodman le respondió a John Hammond lo siguiente cuando le habló de Charlie Christian:
“¿Quién diablos quiere escuchar a un tipo con una guitarra eléctrica?

El debut de Christian con la orquesta de Goodman en Los Ángeles en agosto de 1939 es uno de los más celebrados y queridos encuentros que forman parte del anecdotario de la historia del jazz. Es un relato que merece ser retomado y muchos de los detalles que se pensaba que eran pura invención resultaron ser ciertos al cabo de los años.

Christian se presentó en el estudio donde la banda de Benny Goodman estaba grabando y cuando terminaron, John Hammond le habló de la audición de Christian que se presentó vestido de esta guisa en el estudio: llevaba un sombrero grande, una camisa morada y unos zapatos amarillos. Cuando Goodman lo vio vestido como un loco decidió no hacerle ninguna audición.
Hammond no desistió de su proyecto y habló con su amigo Artie Bernstein que era en ese momento el contrabajista de la orquesta de Goodman y le pidió que introdujera a escondidas al guitarrista en el grupo que iba a tocar esa noche en el “Victor Hugo” night club.
En un descanso, Hammond y Bernstein introdujeron el amplificador de Christian al lado del contrabajo y Charlie Christian ocupó su asiento. Los músicos eran: Fletcher Henderson, piano; Lionel Hampton, vibráfono; Artie Bernstein, contrabajo; Nick Fatool, batería; Benny Goodman, clarinete.
De acuerdo con la leyenda, cuando Benny Goodman se percató de la presencia de Charlie Christian quiso humillarle y mandó a la banda que interpretara un complicado tema titulado “Rose room”. Estaba convencido de que el guitarrista andaría perdido en esa canción. Pero resultó que Charlie se sabía el tema de memoria, solo le hizo falta conocer el tono en que tocaban la canción. Benny Goodman se quedó tan impresionado de las improvisaciones que realizó que el quinteto que entró a tocar en el “Victor Hugo” salió convertido en sexteto.

El 2 de octubre de 1939, los siguientes músicos entraban en un estudio en Nueva York: Benny Goodman, clarinete; Lionel Hampton, vibráfono; Fletcher Henderson, piano; Charlie Christian, guitarra; Artie Bernstein, contrabajo; Nick Fatool, batería. Y grabaron precisamente el tema “Rose Room” que es una composición Art Hickman con letra Harry Williams de 1917.

La mayoría de las grabaciones de Charlie Christian fueron con los pequeños combos de Benny Goodman. Aunque también en unas pocas ocasiones fue el guitarrista de la big band. Tal es el caso de una grabación del 22 de noviembre de 1939 en que la formación de Goodman grabó el conocido standard “Honeysuckle Rose” compuesto por Fats Waller con letra de Andy Razaf en 1929.

Aquellos que tuvieron la inmensa suerte de escuchar a Charlie Christian en directo en las jam-sessions de clubs como el Minton’s Playhouse, junto a los mejores músicos del bebop, afirmaron que fue en estos clubs donde dio lo mejor de sí mismo y los músicos con los que compartió escenario no dudaron en afirmar que Charlie Christian fue el mejor guitarrista del bebop.
Los días 12, 20 y otro indeterminado de mayo de 1941, un aficionado grabó las “jam-sessions” que tuvieron lugar en el Minton’s y en ellas estaba presente Charlie Christian. Hoy en día se puede escuchar lo que allí ocurrió ya que varios sellos las han editado (ver “Thelonious Monk: The Complete Jazz Recordings”).
El 12 de mayo, la “jam-session” estaba formado por los siguientes músicos: Thelonious Monk, piano; Nick Fenton, contrabajo; Charlie Christian, guitarra; Kenny Clarke, batería; Joe Guy, trompeta. Uno de los temas que improvisaron fue “Stompin’ at the Savoy” compuesto por Edgar Sampson, Benny Goodman y Chick Webb con letra de Andy Razaf en 1933.

El 24 de septiembre de 1939, la “jam-session” que se produjo en el “Harlem Beakfast Club” de Minneapolis, Minnesota, contó con los siguientes músicos: Francis Hines, piano; Oscar Pettiford (¿), contrabajo; Charlie Christian, guitarra; Jerry Jerome, saxo tenor. Una de las canciones que interpretaron fue la popular “Tea for two” con música de Vincent Youmans y letra de Irving Cesar compuesta en 1925.

Cuando Charlie Christian era ya un músico consagrado y admirado por sus compañeros, críticos y público, la tuberculosis se instaló en su cuerpo y le arrancó de este mundo. Charlie Christian falleció el 2 de marzo de 1942, con 25 años, en el hospital “Staten Island” de Nueva York.

Wes Montgomery tendría 15 o 16 años cuando Christian tocaba en los clubs de jazz en esas sesiones “after hours”, por lo que no existe ninguna documentación que nos indique que Wes viera tocar en directo al que iba a convertirse en su profesor de guitarra cuando tenía 19 años.
La historia nos cuenta que Wes, que acababa de casarse, fue a un baile con su esposa y alguien puso en el tocadiscos el tema “Solo flight” composición de Charlie Christian y que este grabara con la orquesta de Benny Goodman en Nueva York el 4 de marzo de 1941. Cuando Wes le escuchó al guitarrista tuvo meridianamente claro a lo que se iba a dedicar en su vida. Al día siguiente se compró un amplificador y una guitarra y estuvo, al menos durante un año, escuchando los discos donde aparecía Christian y aprendiéndose sus “solos”.

Wes Montgomery nació el 6 de marzo de 1923 en Indianapolis y dentro de una familia de músicos. Su hermano Buddy tocaba el piano y el vibráfono y su otro hermano, Monk el contrabajo. Sin embargo, Wes no le prestaba mucha atención a la música hasta que escuchó a Charlie Christian, como he relatado anteriormente.
A mediados de los años cuarenta los tres hermanos se establecieron en Indiana y comenzaron a tocar en clubs de la ciudad y sus alrededores. En 1948, Lionel Hampton le vio tocar a Wes y le invitó a unirse a su banda. El guitarrista permaneció durante dos años con la banda, pero no estaba feliz en ella por lo que regresó a Indiana y continuó tocando con sus hermanos por las noches y trabajando durante el día.
Existía una especie de vacío musical del guitarrista en los años cincuenta que ha sido parcialmente rellenado con la aparición en 2005 de un disco titulado “Wes Montgomery. In the Beginning” del sello Resonance Records que recopila 26 temas interpretados por Wes con diferentes pequeñas formaciones y en directo desde 1949 a 1958. Las diferentes grabaciones fueron realizadas todas ellas por aficionados que estaban presentes en los clubs.

En el año 1959, Wes ya dominaba perfectamente el arte de Charlie Christian y además había añadido una nueva sonoridad a la guitarra tocando una misma nota a octavas. Este recurso guitarrístico fue fundamental en la carrera de Wes. De hecho, prácticamente todos los guitarristas que le siguieron le copiaron su nuevo sonido.
Ese mismo año de 1959, el saxofonista Cannonball Adderley escuchó a Wes en el club “Missile” de Indiana y se quedó impresionado. Le llamó a Orrin Keepnews, dueño del sello “Riverside” para que contratara inmediatamente al guitarrista.
Así lo hizo y el resultado fue el álbum titulado “Guitar on the go” que se grabó parte en 1959 y el resto en 1963. Uno de los temas fue “The way you look tonight” compuesta por Jerome Kern con letra de Dorothy Fields en 1936.

Este álbum consiguió que el sello “Riverside” le abriera totalmente sus puertas y los días 26 y 27 de enero de 1960, Wes Montgomery, Tommy Flanagan al piano, Percy Heath al contrabajo y Albert Heath a la batería entraban en el estudio “Reeve Sound Studios” de Nueva York donde grabarían ocho temas. Al disco lo titularon “The Increíble Jazz Guitar of Wes Montgomery”. Este trabajo catapultó a Wes a la estratosfera y le convirtió en el más formidable guitarrista de la era moderna y posiblemente el que más influenció a los futuros guitarrista. Uno de los temas que grabaron fue una composición del propio guitarrista que tituló “Four on six”.

Wes Montgomery se percató de que le consideraban el mejor guitarrista, pero eso no lo notaba demasiado en el bolsillo, por lo que empezó a graban un disco tras otro. Lo que llenó de satisfacción fue que su ídolo John Coltrane le llamara. Actuaron juntos en el Festival de Jazz de Monterey de 1961 y en el Jazz Workshop de San Francisco ese mismo año. Desgraciadamente no existe ninguna grabación de estos conciertos.

En 1964, el sello Riverside quebró y Wes fue contratado por la discográfica Verve donde las cosas empezaron a cambiar. El sello designó al productor Creed Taylor para que se ocupara del guitarrista. Desde un principio Taylor dejó claro cuáles eran sus objetivos: convertir a Wes Montgomery en un artista cuyos álbumes entraran en la lista de los más vendidos que confeccionba la revista Billboard. Eso supuso que en algunos casos las notas que salían de la guitarra de Wes se vieran arropadas por los sonidos de violines, violas, cellos que conseguían que sus trabajos se movieran dentro de una encantadora atmósfera romántica: “Bompin” (1966), “Tequila” (1966), “A day in the life” (1967). O bien, la guitarra de Wes se encontraba envuelta en los sonidos de trompetas, trombones, tubas, flautas, trompas que lograban evocar a una peculiar “big band” con sugestivos arreglos: “Willow weep for me” (1968), “California dreaming” (1966), “Going out of my head” (1965). Todos estos trabajos entraron en la lista de los álbumes más vendidos.

Pero a Wes no se le había olvidado lo que era el jazz de verdad. En 1965 grabó un disco en directo en el club “The Half Note” que lo titularon “Smokin’ at the Half Note”. Wes estuvo acompañado por Wynton Kelly, piano; Paul Chambers, contrabajo; Jimmy Cobb, batería. El L.P. original estuvo compuesto por cinco temas. En una reedición en C.D. de 2005 fueron once los temas presentados.
Uno de ellos fue el titulado “If you could see me know” un standard de jazz compuesto por Tadd Dameron con letra de Carl Sigman en 1946. El guitarrista Pat Metheny, en unas declaraciones al New York Times en 2005, comentó que el “solo” de Wes en este tema era su favorito de todos los que habían sido interpretados por los guitarristas en la historia del jazz.

No puedo dejar de nombrar en este artículo la colaboración entre Wes Montgomery y el organista Jimmy Smith. En 1966, grabaron 13 temas que se distribuyeron en dos L.Ps. “Jimmy & Wes: The Dynamic Duo” que salió en 1966 conteniendo seis temas y “Futher Adventures of Jimmy and Wes” en 1968 con los siete restantes. En todas las canciones la orquesta que les acompañó fue la de Oliver Nelson. Como muestra he elegido el tema “Night train” compuesto por el saxofonista Jimmy Forrest en 1951.

En junio de 1968, Wes Montgomery acaba de regresar de una gira con su cuarteto. El día 15 se despertó encontrándose mal y minutos después le sobrevino un ataque de corazón del que no pudo recuperarse. Wes tenía 45 años.

Charlie Christian, con las grabaciones que realizó en solamente dos años, le señaló el camino que debería recorrer Wes para convertirse en uno de los mejores y más afamados guitarristas de jazz. Wes también marcó la senda por la que debían caminar los futuros guitarristas. La sonoridad que logró alcanzar tocando a octavas marcó un antes y un después en la técnica de tocar la guitarra en el universo del jazz.

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