Y se hace música al andar con swing

“La Odisea de la Música Afroamericana” fue un programa de radio compuesto por 258 capítulos de aproximadamente una hora de duración en los que emití algo más de 3.000 canciones, relacionadas con unos 700 músicos entre instrumentistas, vocalistas, bandas, compositores y letristas. Este tiempo de radio tuvo para mí dos consecuencias inmediatas, la primera fue que aprendí muchas facetas del jazz que desconocía tanto en su aspecto musical como documental. La segunda se refiere a la gran cantidad de información que fui acumulando para confeccionar los diferentes guiones. Se me ocurrió que podría escribir un libro sobre la historia del jazz con la documentación que ya obraba en mi poder reforzada con toda aquella que necesitaría para llevar a buen puerto el proyecto.

El libro está compuesto por 21 capítulos que llevan por título un tema musical. Estas canciones nos remiten a diferentes épocas de la historia de los E.E.U.U. que comienza con la llegada del esclavo africano y termina con la aparición del jazz moderno. La obra relata cómo se va fusionando la música africana con la europea dando como resultado la música norteamericana. Así mismo, el libro no solo se ocupa del aspecto puramente musical, sino que además se adentra en otros terrenos, sobre todo socioculturales, ligados a su principal objetivo.

En los sucesivos capítulos se va narrando la llegada del esclavo africano al Nuevo Mundo y su rol en ese desconocido universo. Sus primeras manifestaciones musicales que tienen que ver con los aspectos cotidianos de su nueva vida, principalmente relacionados con el trabajo, una práctica habitual africana. Su rápida conversión al cristianismo y la aparición de los “negros” espirituales”. La Guerra Civil Norteamericana. La abolición de la esclavitud y la aparición de las leyes “Jim Crow”: “Iguales, pero separados”. La irrupción tanto del blues rural como del urbano. La importancia de los “minstrels shows” (teatros ambulantes) en la difusión de la música negra, aunque sea ridiculizándola. La llegada a los escenarios del sincopado baile de los negros al ritmo del “ragtime” que fue conocido por todo el país y adaptado por todos los músicos a lo largo y ancho del territorio sin tener en cuenta cuál era el color de su piel. El Charleston. Nueva Orleans y su música, que fue exportada por sus propios intérpretes a Chicago primero y luego a Nueva York. Sus famosos funerales. El “Renacimiento” de Harlem. La música “Gospel”. La conversión de las pequeñas formaciones en “big bands” dando el pistoletazo de salida a la “Época del Swing” donde todos los americanos mantuvieron sus pies felices bailando sus frenéticos ritmos. Nunca más volvería a suceder. La II Guerra Mundial. El declive de las “big bands”. Los sonidos de una música nueva que cogió con el pie cambiado a músicos, críticos y aficionados. Se la conoció como jazz moderno o “be bop” y en el universo jazzístico ya nada fue igual. Muchos aficionados no siguieron sus pasos y el jazz, por primera vez en muchos años, se convirtió en una música minoritaria.

Reciben una mención especial: Jelly “Roll” Morton, Louis Armstrong, Duke Ellington, Benny Goodman o Billie Holiday. Hay un capítulo dedicado a los mejores compositores y letristas norteamericanos de la edad de oro (1900-1960) y conocidos como integrantes del “Tin Pan Alley”. Y en el último doy unas ligeras pinceladas a los estilos que van del “be bop” al “free jazz” con sus principales innovadores. Y todo ello trufado con abundantes anécdotas.

 

 

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