Ziegfeld Follies & My Man

Mistinguett – 1902
Florenz Ziegfeld con un grupo de sus bailarinas en 1931
Florenz Ziegfeld
Channing Pollock
Funny Brice
Billie Holiday & Lester Young
Bailarinas Ziegfeld Follies
Funny Brice
Ziegfeld Follies & My Man

El dramaturgo francés André Picard (1873-1926) junto a su compatriota el escritor y poeta Francis Carco (1886-1958) escribieron una obra teatral en tres actos que titularon “Mon Homme”. Se estrenó en el Théâtre de la Renaissance de París el 10 de marzo de 1920.
Para esta obra el músico Maurice Yvain (1891-1965) compuso el tema “Mon Homme”. Le escribió la letra Albert Willemetz (1887-1964) junto a Jacques Charles (1882-1971). Esta describe lo que los franceses llaman un “amour fou”, un amor autodestructivo, obsesivo, contradictorio, dramático… La letra dice así:

Sobre esta tierra, mi única alegría, mi única felicidad / es mi hombre / Le he dado todo lo que tengo / mi amor y todo mi corazón / a mi hombre / También mis noches / ya que cuando sueño, lo hago con mi hombre / No importa si es guapo, rico o fuerte / Yo le amo, y sé que es una tontería / No me importan los golpes / ni que me robe/ no puedo más / pero a pesar de todo / ¿qué quieren que haga? / lo tengo dentro de mi piel / Desde el momento en que se aproxima todo está perdido / soy suya / Cuando sus ojos se posan en mi / me da un no sé qué / A la mínima insinuación / yo haría cualquier cosa / yo mataría, lo juro / Creo que él piensa que soy una malvada/ pero no yo soy más que una mujer / y le tengo tan metido en mi piel / Dejarle es una locura, ya sé lo que me ofrecen los demás hombres / Entre nosotras, ninguno vale la pena / La mujer, bien pensado, solo está aquí para sufrir a causa de los hombres / En los bailes me he desfogado, he bebido con tal de olvidarle/ No hay nada que hacer, no puedo / Cuando me dice “ven” soy como un perro / me tiene enganchada a una especie de correa / que no me deja moverme / Está tan dentro de mí / que enloquezco / Solo una mujer que no haya pasado por lo mismo se atrevería a lanzarme la primera piedra / Estar tan enganchada / es el peor de los males / pero también se conoce el verdadero rostro del amor / Digo yo que habrá que perdonar / a la mujer que se entrega al hombre que habita dentro de su piel.

 Jeanne Bourgeois, más conocida como Mistinguett, empezó su carrera a los 20 años en el Casino de París en 1895. Al poco tiempo su figura ya pisaba los escenarios más importantes de la capital del Sena: Folies Bergère, Moulin Rouge y Eldorado. Su talento, su desenvoltura escénica y su capacidad de atracción la convirtieron en un personaje mítico de la historia del cabaret y de los musicales franceses y europeos en el primer tercio del siglo XX. Aparte de sus actuaciones sobre los escenarios participó en más de 70 películas.
Hablando de “amores locos”, Mistinguett y Maurice Chevalier fueron los protagonistas de un musical titulado “La Valse Renversante” que se representó en “Les Folies Bergère” en 1912. Durante la obra ambos artistas se enamoraron dando lugar a una historia de amor que duró algo más de diez años. Nada más comenzar la I Guerra Mundial, Chevalier fue herido y hecho prisionero por los alemanes. Mistinguett se presentó voluntaria para convertirse en espía y tratar de liberar a su amante. El general Gamelin aceptó su propuesta y la artista estuvo viajando por toda Europa ejerciendo su nueva profesión. Al final logró liberar a su querido Maurice gracias a sus relaciones con el rey español Alfonso XIII.

El 6 de octubre de 1920 se estrenó la opereta titulada “Paris qui Jazz” en el Casino de Paris. Sus protagonistas fueron Mistinguett y el actor y bailarín norteamericano Harry Pilcer. Entre las canciones de la obra estaba “Mon Homme” que se la ofrecieron a la actriz. Ella estuvo dudando si debía cantarla ya que su público estaba acostumbrado a reírse con sus canciones llenas de frases picantes y de doble sentido. Y quizás, esta vez, con “Mon Homme” les iba a hacer llorar o lo que es peor, no se la iban a aceptar dado su crudo contenido. Cantó “Mon Homme” y triunfó con la dramática canción al punto de que sus biógrafos consideraron que este fue su primer gran éxito como cantante.

Florenz Ziegfeld (1867-1932) fue un productor teatral norteamericano que llevó a los escenarios de Broadway una serie de revistas musicales con el nombre de “The Ziegfeld Follies que eran una copia de las que se representaban en el famoso “Folies Bergère” parisino. Estaban las “vedettes”, los cantantes, el coro de bonitas chicas con piernas largas y no demasiado ropa y los sketches cómicos. Estos musicales abrieron sus puertas al público norteamericano en 1907 y no las cerraron hasta 1931 con un paréntesis del año 1928 al 30.

Fanny Brice – Ruth Etting – Barbara Stanwyck – Gladys Glad
Caryl Bergman – Bee Palmer – Alice Wilkie – Peggy Shannon
Fotógrafo: Alfred Cheney Johnson

El Sr. Ziegfeld visitaba con frecuencia París para absorber las nuevas ideas que se creaban en el mundo del espectáculo para incluirlas luego en los suyos. Programó uno de esos viajes para finales del año 1920 y tuvo la oportunidad de ver y escuchar a Mistinguett en el Casino de París interpretando “Mon Homme”. Se quedó maravillado de la melodía y de la letra. Nada más llegar a Nueva York le pidió al dramaturgo Channing Pollock que le escribiera una letra en inglés.

Cuando Pollock realizó en su casa una traducción literal de la letra de “Mon Homme” la encontró imposible y escribió nuevos versos completamente diferentes a los originales. Quiso adecuar la canción a la cultura americana, Según su opinión “el público de clase media que acude en tropel al “Follies” no habría tolerado la sadomasoquista canción francesa con sus inmorales insinuaciones y sugerencias. La letra original narra las relaciones de una fulana con su chulo no entre dos amantes”.
Pollock escribió sin duda una letra “más amable”, pero resulta un tanto incomprensible que no desterrara la violencia machista que existe en la original. Esto es más o menos lo que escribió:

Me sale caro / pero yo tengo a mi hombre / Aunque esté frío, húmedo o cansado, es mi hombre ¿qué te apuestas? / Además todas esas cosas no tienen importancia / No es que sea un adonis / ni un héroe salido de un libro / pero yo lo amo, sí, lo amo / Tiene tres amiguitas que las quiere como a mí, pero sigo amándole / realmente no sé por qué / ya que no es honesto / y también me pega / pero ¿qué le voy a hacer? / Oh, Dios mío, le amo tanto / El nunca sabrá que he pasado toda mi vida angustiada / pero no importa / cuando me toma entre sus brazos / el mundo brilla y todo es perfecto / Y cuál es la diferencia si yo le digo que le abandonaré / cuando yo sé que volveré de rodillas cualquier día / Sea como sea mi hombre / yo soy suya para siempre.

Florenz Ziegfeld le dio la oportunidad a la cantante cómica Fanny Brice de demostrar que también podía desenvolverse perfectamente en un papel dramático ofreciéndole la puesta en escena de “My Man”. También existía otra razón soterrada para que ella la cantara ya que en aquellos días era público y notorio que su matrimonio estaba pasando un bache (a su marido le acusaban de robo) y los espectadores podían relacionar el mensaje de “My Man” con la actual situación personal de Fanny. Así sucedió y Fanny percibió del respetable sus muestras de simpatía.

El 21 de junio de 1921 se estrenó en el Globe Theatre el espectáculo “Ziegfeld Follies of 1921” llegando a 119 representaciones. La primera canción del segundo acto fue “My Man” interpretada por Fanny Brice.
La escritora Marjorie Fansworth (que en 1956 dedicó uno de sus libros a la historia de “Ziegfeld Follies” dijo sobre la actuación de Fanny Brice: “Fanny les hizo llorar. De pie en un escenario parcialmente oscurecido, con un sencillo vestido negro y dentro de un decorado que se suponía que era una calle francesa poco iluminada, cantó con melancolía y desesperación: “Oh, Mi hombre, le amo tanto…” Ella había popularizado varias canciones anteriormente, pero nunca había alcanzado tal intensidad y había una buena razón para ello. La razón estaba en que ninguna hasta ahora había conseguido adentrarse tan profundamente en los sentimientos de Fanny para poder incidir tan fielmente en su desesperación, en su lealtad sin fisuras y en su corazón desgarrado”.

Fanny Brice grabó tres veces “My Man”. El 15 de noviembre de 1921 para el sello Verve; en 1928 para la banda sonora de la película “My Man” de la que también fue su protagonista; y finalmente para el score del film “The Great Ziegfeld” de 1936.

El testigo de “My Man” lo retomó Billie Holiday que la grabó en estudio tres veces. El 1 de noviembre de 1937 con la banda de Teddy Wilson para el sello Columbia; el 10 de diciembre de 1948 acompañada del trío de Bobby Tucker para la discográfica Decca; y el 27 de julio de 1952 con una banda liderada por Oscar Peterson para el sello Verve.
Billie Holiday fue la primera artista que introdujo “My Man” en el mundo del jazz, como no podía ser de otra manera ya que su letra bien podía haber sido escrita basándose en su vida privada ya que sus tres matrimonios resultaron un completo desastre, quizás más desastrosos de lo que relata la letra de “My Man”. El único hombre que quiso de verdad a Billie Holiday, y ella a él, fue el saxofonista Lester Young, pero fue un amor platónico, un amor de hermanos.

A partir de los años cincuenta, la canción “My Man” fue retomada por importantes vocalistas de jazz como Peggy Lee, Ella Fitzgerald, Ernestine Anderson, Sara Vaughan, Carmen McRae o Abbey Lincoln que la convirtieron en un standard de la música norteamericana. Hoy en día sigue formando parte del repertorio de los músicos de jazz.

“Ziegfeld Follies” estuvieron ofreciendo sus espectáculos durante veinticinco años y dada su enorme popularidad se convirtieron en un icono de la cultura popular americana. Estas revistas eran recordadas y quizás lo sean todavía por sus lujosas producciones donde las chicas del coro adquirieron una importancia que no tenía precedentes. La elaborada puesta en escena del “estilo Folies” ejerció una gran influencia en las revistas que le precedieron. Ahora bien, cuando se estudia o analiza la música de los espectáculos de Broadway a “Ziegfeld Follies” prácticamente ni se les nombra. Se escribieron ex profeso más de 450 canciones compuestas por músicos como Albert Von Tilzer, Victor Herbert, Jean Schwartz, J. Turner Layton, Sigmund Romberg, Jerome Kern o Irvin Berlin y gozaron del reconocimiento del público, pero únicamente durante los meses que se escucharon en el escenario. Una vez terminada la representación las canciones desaparecían con ella. Muy pocas fueron grabadas y poquísimas formaron parte de la banda sonora de alguna película. De alguna de ellas existe la partitura y eso es todo lo que hay. Por ello es dificultoso realizar un estudio relativo a las canciones de “Ziegfeld Follies” y determinar las causas de ese temprano olvido musical.
El único tema que se estrenó en “Ziegfeld Follies” y que se ha convertido en todo un standard norteamericano, incluso internacional, fue la adaptación de una canción francesa compuesta en 1920 con una letra para mayores de dieciocho años y titulada “Mon Homme”.

Os propongo escuchar “My Man” por Fanny Brice en la versión que realizó para la banda sonora de la película del mismo nombre de 1928.

El 27 de julio de 1952 los siguientes músicos entraron en los estudios del sello Verve en Nueva York: Billie Holiday (v), Oscar Peterson (p), Ray Brown (b), Freddie Green (g), Gus Johnson (d), Joe Newman (tp) y Paul Quinichette (ts). Entre las canciones que grabaron se encuentra “My Man” que salió en un disco de 78rpm bajo el título de Billie Holiday & Her Lads of Joy.

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