“VOCALESE”

James Moody
Anders Burman
Eddie Jefferson en el club Half Moon Bay, California – 10/1/78 – Foto: Brian McMillen
King Pleasure
Blossom Dearie
Jimmy McHugh & Dorothy Fields
Jon Hendricks – Foto: William Claxton
Dave Lambert – New York – 1947
Annie Ross – 1957
Lambert Hendricks and Ross – Paramount Theatre – New York – Foto:William Claxton
Lambert, Hendricks & Ross – 1957
Mimi Perrin
Les Doubles Six
James Moody
“VOCALESE”

Igual todo empezó en el año 1935 cuando los productores de la película titulada “Every Night at Eight” le contrataron al compositor Jimmy McHugh y a los letristas Dorothy Fields y George Oppenheimer para que escribieran las canciones para su banda sonora.
Una de ellas lleva por título “I’m in the Mood for Love” que en la pantalla grande Frances Langford se la canta a George Raft:

Estoy predispuesta a enamorarme / simplemente porqué estas cerca de mi /Es gracioso, pero cuando estás cerca de mi estoy predispuesta a enamorarme / El cielo está en tus ojos / que brillan como las estrellas que permanecen ahí arriba / Oh ¿Resulta sorprendente / que esté predispuesta a enamorarme? / ¿Por qué no dejamos de pensar en que el tiempo / puede conseguir que se desvanezca este pequeño sueño? / Hemos puesto juntos nuestros corazones / Ahora somos uno, ya no tengo miedo / Si hubiera una nube allá arriba / si empezase a llover, podríamos dejarlo / pero no está noche, olvídalo / Estoy predispuesta a enamorarme.

 Catorce años después del estreno del filme “Every Night at Eight”, el club St. Germain de París fue testigo de una jam-session en la que tocaron juntos, por primera vez, el saxofonista norteamericano James Moody y el baterista sueco Anders Burman. El percusionista le propuso a Moody grabar un disco en Suecia con músicos de ese país y esta oferta fue aceptada por el saxofonista.
En Estocolmo, el 12 de octubre de 1949, James Moody junto a los músicos suecos Thore Swanerud, piano; Yngve Akerberg, bajo; Anders Burman, batería; Leppe Sundewall, trompeta, grabaron varias canciones entre las que se encontraba “I’m in the mood for love”, dándose el caso de que siendo el saxo tenor el instrumento preferido por Moody en esta grabación utilizó el saxo alto.

Eddie Jefferson nació el 3 de agosto de 1918 en Pittsburgh. La tuba fue el primer instrumento que eligió, le siguió la guitarra y estuvo coqueteando con la batería por algún tiempo. Su padre, Edward, fue el que le introdujo en el mundo del “show business”. Al final Eddie se convirtió en bailarín y cantante y fueron esas las dos facetas con las que desarrolló su carrera como músico profesional.
Sin embargo, en la mente de Eddie bullía una idea que se afanaba por salir adelante:
“Siempre pensaba que los grandes “solos” de los mejores músicos de jazz contaban una historia. Desde el año 1939 yo trataba de imaginarme qué es lo que los músicos podían decir o pensar mientras estaban improvisando. Recuerdo que la primera canción con la traté de llevar mi idea a la práctica fue en 1939 con el tema de Count Basie titulado Taxi war dance”. Le escribí una letra al “solo” de Lester Young. Yo se la cantaba a mis amigos, pero no sucedía nada y no sabía qué hacer con esas letras. Un poco después escribí la letra del “solo” de Chu Berry de la canción “A ghost of a chance” cuando estaba en las filas de la orquesta de Cab Calloway. Pero yo era un bailarín en aquellos tiempos y estas letras solo se las cantaba a mis amigos”.
Eddie Jefferson también comentaba que la idea original de poner letra a los “solos” de los improvisadores se la debía a un cantante desconocido para la mayoría de los músicos de ahora llamado Leo Watson. Watson fue el primero que desarrolló una técnica para cantar los “solos” como si su voz fuera un instrumento. Él perteneció a un grupo vocal e instrumental conocido como “The Spirits of Rhythm”. Ocasionalmente tocaba el trombón y luego manipulaba sus manos como si estuviera tocando el instrumento y lo imitaba con la voz.

A principios de los cincuenta, el disco que James Moody había grabado en Suecia cayó en manos de Eddie Jefferson y cuando escuchó la versión de “I’m in the mood for love” no dudó ni un momento en que era la perfecta para realizar su experimento. Eddie Jefferson le puso letra a cada una de las notas que el saxofonista había interpretado en la sesión de grabación de Suecia. Le cambió el título por el de “Moody’s mood for love” y ese recurso del jazz vocal llamado “vocalese” vio la luz por primera vez y su “inventor” fue Eddie Jefferson.

Clarence Beeks nació el 24 de marzo de 1922 en la ciudad de Oakdale, Tennessee. Hacia la mitad de los años cuarenta marchó a Nueva York para buscarse la vida como cantante de be bop. En año 1952 escuchó posiblemente a Eddie Jefferson interpretar “Moody’s Mood for Love” en un club de jazz y se quedó sin palabras para poder definir la maravillosa música que estaba entrando por sus oídos. Clarence habló con Jefferson para pedirle permiso para usar su letra en la canción “I’m in the mood for love”. Este último se lo concedió.

Clarence Beeks cambió su nombre por el de King Pleasure. A primeros de 1952, se presentó en el Apollo Theatre de Harlem en una edición de la “Amateur Hour” y salió vencedor cantado la canción de McHugh y Fields con la letra de Eddie Jefferson.
Entre el público asistente estaba el pianista, arreglista y director de banda Teocho Wiltshire que además se ocupaba de la sección de nuevos artistas para el sello Prestige. Concertó una cita con Pleasure y le propuso grabar un disco teniendo como tema central “I’m in the mood for love”.
El 19 de febrero de 1952, los siguientes músicos entraban en un estudio del sello Prestige para una sesión de grabación: King Pleasure, voz; Teacho Wiltshire, piano; Leonard Gaskin, contrabajo; Teddy Lee, batería; Memi Stepter, trompeta; Lem Davis, saxofón alto; Ray Abrams, saxofón tenor, Cecil Payne, saxofón barítono y Blossom Dearie, vocal. En esa sesión grabaron dos canciones “I’m in the mood for love (Moody’s mood for love)” y “Red Top”.

El éxito que tuvo King Pleasure con “Moody’s mood for love” fue apabullante y se convirtió en el músico que popularizó el “vocalese”. Esta circunstancia dejó en la sombra a Eddie Jefferson, aunque hay que decir que en los créditos de la canción aparecían, Jimmy McHugh y Dorothy Fields como los compositores originales, James Moody como autor de la versión improvisada y Eddie Jefferson como autor de la letra de esta última. Aunque no todos los aficionados se leen los créditos de las canciones, al menos Eddie cobró sus royalties, si bien esos dólares no le hicieron más famoso.

Eddie Jefferson continuó escribiendo letras a grandes interpretaciones realizadas por músicos de jazz de primera fila. En el año 1965 salió a la venta un disco titulado “Eddie Jefferson: The Jazz Singer”. Este álbum recoge 18 temas “vocalese” del cantante que este grabó entre 1959 y 1965. Entre las canciones se encuentra la primera grabación que realizó de su ya mítica “Moody’s Mood for Love”. La fecha fue el 2 de marzo de 1960 y el propio James Moody, se encontraba entre los músicos de la banda que acompañó a Jefferson. “Eddie Jefferson: The Jazz Singer” es un disco que debe ocupar un sitio en la fonoteca de los aficionados al jazz en general, al jazz vocal en particular y específicamente al “vocalese”.

Eddie Jefferson fue un músico que no recibió durante su vida artística el reconocimiento que merecía y no solo por ser el “inventor” del “vocalese”. Todos los que mueven los hilos del jazz con sus comentarios, libros, documentales, artículos… convirtieron a Eddie en un artista opaco. En lo que se refiere a su vida personal, la mala suerte también se cebó con él. El 8 de mayo de 1979 el cantante estaba actuando en club de jazz “Baker’s Keyboard” junto a la banda del saxofonista Richie Cole. Ambos salieron juntos del local y Eddie recibió dos balazos que acabaron con su vida. Estos disparos salieron de la pistola de un hombre que estaba aparcado con su coche en la acera cerca del club. Aunque el asesino huyó rápidamente fue identificado por la policía resultando ser un exbailarín con el que Jefferson había trabajo antes. Eddie tenía 60 años.

En el año 1957 el “vocalese” iba dar un salto importante con una idea, en principio disparatada, del cantante y letrista Jon Hendricks. Su atrevida propuesta trataba de recrear los arreglos de varios temas de la banda de Count Basie, con un coro que interpretaría todos los pasajes tocados por los vientos, unos cantantes se ocuparían de los “solos” y además una sección rítmica. Jon Hendricks escribiría las letras para todas las notas que salían de los diversos instrumentos de viento. Esta proposición inaudita se la presentó Hendricks a Creed Taylor productor discográfico del sello ABC-Parmount que, para sorpresa de todos los responsables de la discográfica y también del propio Hendrick, les comunico que le gustaba la idea y, a este último, que trabajara sobre ella y le diera unas cuantas vueltas.

Lo primero que hizo Hendricks fue llamar a su amigo el cantante Dave Lambert. Así lo recuerda él:
“Vino pensando que yo era el tipo apropiado para esa clase de idea extravagante. Al principio hicimos algunos de los temas más conocidos de Basie con cantantes de estudio. Pero sonaba demasiado rígido porque los cantantes de estudio eran muy precisos y no captaban la idea.
La solución que encontraron fue utilizar la técnica, por entonces todavía incipiente, de las pistas múltiples. Esta consistía en grabar sobre la misma cinta diferentes interpretaciones que se iban superponiendo. El disco se construyó a partir de un trío: Dave Lambert, Jon Hendricks y una cantante no muy conocida de be bop y con una tesitura vocal fuera de lo normal, de nombre Annie Ross.

Jon Hendricks lo relató así:
“Se nos ocurrió la idea de superponer voces. No me preocupaba mucho la limpieza técnica; lo que me importaba era la sensación que produjera y el sonido en su conjunto y el zumbido me traía sin cuidado. Así pues ¿qué hacer? Recortar un poco el extremo superior (para filtrar el zumbido de la cinta) y preparar una edición monoaural, con Annie Ross interpretando las cuatro trompetas, Dave Lambert ocupándose de la sección de trombones y yo la de saxofones”.

 El problema surgió cuando Hendricks le dijo a Taylor que para llevar a cabo el proyecto necesitarían alrededor de sesenta horas de estudio. Eso era mucho dinero y al productor musical se lo tenía que autorizar Harry Levine, director financiero del sello discográfico. Taylor lo contó de esta manera:
“Levine con su sentido del humor me dijo: “Creed, creo que esta vez has llegado al límite. No sé qué puede salir de eso de Basie que estás haciendo con esos cantantes”. Yo le dije: “Harry, no te preocupes, será algo único. Él contestó: “Bueno, de acuerdo. Todo irá bien si conseguimos ventas”.

Al disco lo llamaron “Sing a song of Basie” y salió a la venta a mediados de 1958 en versiones mono y estereofónica (ABC-Paramount fue uno de los primeros grandes sellos que se atrevió a utilizar el estéreo). El trabajo fue un éxito de ventas y una sensación tecnológica, También marcó un nuevo peldaño en la reputación de Creed Taylor tanto en el exigente campo del jazz como en el aspecto puramente económico del negocio.

“Sing a song of Basie” estuvo compuesto por diez temas de la discografía de Basie. La sección rítmica que acompaño a Lambert, Hendricks y Ross fue la siguiente: Nat Pierce, piano; Eddie Jones, contrabajo; Freddie Green, guitar; Sonny Payne, batería.
He elegido la canción titulada “Every day I have the blues” atribuida al músico de blues, Pintop Sparks, aunque también suele aparecer en los créditos Memphis Slim, ya que su versión de 1949 fue la que llevó a convertirse en un standard de blues.
Count Basie grabó “Every time I Have the blues” el 17 de mayo de 1955 con Joe Williams como vocalista. Los arreglos del tema fueron realizados por Will Bill Davis Y Ernie Wilkins.

Si hablamos del “vocalese” hay que referirse sí o sí a un grupo vocal francés llamado “Les Doubles Six”. Esta formación fue creada por iniciativa de la cantante francesa Mimi Perrin, componente del cuarteto vocal “Blue Stars” junto a Christiane Legrand (hermana de Michel), Blossom Dearie y Christian Chevalier. Mimi se quedó impresionada cuando escuchó al trío Lambert, Hendricks y Ross y emprendió, como ellos, la tarea de dar forma vocalizada a las versiones instrumentales de los temas de jazz de principio a fin. Para conseguir su meta se sirvió de la misma técnica de Lambert y compañía consistente en grabar en la misma cinta diferentes interpretaciones vocales que se van solapando. La originalidad del este trabajo, más allá de la perfección del resultado, radica en los textos en francés escritos por la propia Mimi Perrin.
El primer disco de “Les Double Six” nació de un encuentro con Quincy Jones que en aquellos momentos era el arreglista para el sello francés Barclay. El álbum se llamó “Les Dobles Six Meet Quincy Jones” y estuvo formado por ocho composiciones de Quincy que también se ocupó de los arreglos. Una de ellas fue la titulada “For Lena” que en francés le pusieron el título de “En Flânant dans Paris”. En ella Mimi Perrin canta el “solo” que el trompetista Joe Newman realizó en el disco de Count Basie lamado “One More Time” de 1959.

El segundo disco del grupo vocal se llamó simplemente “Les Doubles Six” (1962) y en él mostraron su arte en once canciones versionadas por primeros espadas del jazz. He elegido el tema “Fascinating  Rhythm” compuesta por George e Ira Gershwin en 1924. “Les Double Six” eligieron la versión que realizó Stan Kenton en su álbum “Sketches on Standards” de 1953. Mimi Perrin y Louis Aldebert realizaron “vocalese” del “solo” del saxofonista tenor Bill Perkins. Claude Germain del “solo” del trompetista Frank Rosolino. Eddy Louiss del “solo” de Bill Holman.

El tercer disco de “Les Doubles Six” lo grabaron con un grupo de músicos de auténtico lujo: Bud Powell o Kenny Warron, piano; Chris White o Pierre Michelot, contrabajo; Kenny Clark o Rudy Collins, batería; James Moody, saxo tenor; Dizzi Gillespie, trompeta. Arreglos de Lalo Schfrin. Todas las canciones fueron del repertorio de Dizzy Gillespie. El álbum se tituló “Dizzy Gillespie et Les Doubles Six” (1963). He elegido el tema de Dizzy Gillespie titulado “Groovin’ High” que éste grabó el 28 de febrero de 1945. En “Les Double Six “Mimi Perrin se ocupó del solo de Charlie Parker.

El cuarto y último disco de “Les Double Six”, antes de disolverse en 1965, estuvo dedicado a temas de la discografía de Ray Charles. En este caso, el grupo vocal no realizó exactamente “vocalese” sino que interpretó los arreglos que realizaron para tal fin Billy Byers y Melba Liston.
Como un ejemplo de ello nombro a la canción “Hallelujah, I Love her so” composición del propio Charles.

Como colofón a este artículo sobre el “vocalese” os dejo una joya de video. Se grabó en el Festival de Jazz de Montreux para festejar el 75 aniversario del nacimiento de Quincy Jones. En él, el saxofonista James Moody empieza a tocar “Moody’s Mood For Love”, pero abandona a los pocos compases el saxofón y se pone a cantarla con la letra que en su día escribiera Eddie Jefferson a su versión. La vocalista Patti Austin también se une a la fiesta. Toda una auténtica gozada y llena de humor.

Y no olvidarse del disco de Manhattan Transfer titulado “Vocalese”

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