Bill Evans: Un Alma Delicada (Waltz for Debby)

Bill Evans & Helen Keane – Billboard – 1971
Bill Evans – Foto: David Redfern
Scott LaFaro; Bill Evans; Paul Motian – Village Vanguard – 1961
Gene Lees – Foto: Ruby Washington
Chuck Israels; Bill Evans: Larry Bunker.
Monica Zetterlund
Monica Zetterlund & Bill Evans
Bill Evans
Suss von Ahn
Bill Evans: Un Alma Delicada (Waltz for Debby)

Gene Lees fue un letrista, compositor, editor de la revista “Down Beat” y gran amigo de Bill Evans. En el año 1963 le pidió a la agente, Helen Keane, que se ocupara de la carrera del pianista, al que ya conocía. Ella le dijo “¡Oh no! Este no. Este podría romperme el corazón”. A pesar de ello se convirtió en su manager hasta la muerte de Evans en 1980.

Los que conocieron bien a Bill Evans no dudaron de calificarle como un ser humano excepcional entregado en cuerpo y alma a la música con una mezcla de pureza, energía y modestia no demasiado común entre aquellos que triunfan. Tampoco escondieron que su vida fue compleja y muchas veces dramática.
Su agente Helen Keane dijo sobre el pianista: “Creo que uno de los rasgos más entrañables de la personalidad de Bill era el placer casi infantil que sentía cuando lo trataban como a una estrella”.
Joe LaBarbera baterista del trío de Evans de sus últimos años comentó sobre Keane: “Creedme, de no haber sido por Helen, Bill habría desaparecido hace mucho tiempo”.

Bill Evans fue entrevistado muchas veces a lo largo de su vida artística. Entresaco alguno de los comentarios que realizó sobre sí mismo:

“Soy un tipo sencillo con un talento limitado y tal vez con una perspectiva limitada”.
“Siempre he querido visitar Rusia, para conocer de primera mano las raíces de esa parte de mí”. (Su madre era de origen ruso).
“Me saca de quicio que la gente quiera analizar el jazz como si fuera un teorema intelectual. Es sentimiento”.
“Siempre he preferido tocar algo sencillo a recorrer el teclado de arriba abajo sin saber muy bien qué hacer”.
Hablando del baterista Paul Motian y del contrabajista Scott LaFaro:
“Aquellos dos tipos conseguían que se me saltaran las lágrimas”.

William John Evans nació el 16 de agosto de 1929 en Plainfield, New Jersey. Cuando andaba a  gatas por casa siempre conseguía llegar hasta donde estaba su hermano para escucharle tocar el piano. Con seis años empezó a aprender sus secretos de forma autodidacta desarrollando una extraña habilidad para leer y absorber la música.
Comenzó sus estudios siguiendo los pasos de su hermano e ingresó en la Southeastern Louisiana University. Tras un breve período en el ejercito se instaló en Nueva York en 1955 donde recibió clases de piano en el New York City’s Mannes College of Music. La escena jazzística de Nueva York le permitió ganarse la vida nada más terminar sus estudios y mezclarse con pianista de la talla de Bud Powell, Horace Silver, o Lennie Tristano.
Los primeros pasos de Bill Evans como músico profesional los dio participando en las formaciones de los siguientes músicos: Jerry Wald (1954 y 1955), Lucy Reed (1955), George Russell (1956) y Tony Scott (1956).
La discográfica Riverside Records se interesó por Evans y le propuso grabar un disco que se convirtió en el primero a su nombre. El 18 de septiembre de 1956 grabó tres temas a piano solo y el 27 de septiembre registró junto al contrabajista Teddy Kotick y el baterista Paul Motian ocho cancones más. Todo este trabajo salió al mercado con el nombre de “Bill Evans – New Jazz Conceptions”.
La crítica recibió este álbum con opiniones encontradas.

Lo mejor de la música de Bill Evans como instrumentista e improvisador está recogida en formato de trío. El primero de ellos fue junto al contrabajista Scott LaFaro y el baterista Paul Motian (1959 – 1961). Scott LaFaro murió en accidente en 1961 y Bill Evans quedó tan devastado que se planteó seriamente dejar la música.
En 1962, Evans formó otro trío con el contrabajista Chuck Israels y varios bateristas (1962 – 1966).
En 1966, Evans contrató al contrabajista Eddie Gomez junto a diferentes bateristas (1966 – 1977). El último trío importante de Bill Evans estuvo formado por el contrabajista Marc Johnson y el baterista Joe LaBarbera (1977 – 1980).

Bill Evans no fue un prolífico compositor. Entre sus temas más conocidos está “Blue in Green” (1959) escrito para el álbum de Miles Davis “Kind of Blue”. “The Two Lonely People” (1968) que lo compuso basándose en una letra escrita por Caroll Hall que ella la había titulado “The Man and the Woman”. “Turn off the Stars” (1996) fue en principio un título para una supuesta canción que le propuso Gene Lees. Este a su vez se había inspirado en el de la vieja película “Turn Off the Moon”. Bill Evans le dio vueltas a “Turn off the Stars” y el resultado fue una triste melodía.
Podría nombrar dos o tres más, pero creo que no vale la pena. De todas las composiciones que Bill Evans escribió a lo largo de su vida, hay una – según mi criterio – que hace sombra a todas las demás y que se titula “Waltz for Debby”.
Peter Pettinger dice en su libro “Vida y Música de Bill Evans”: “Bill envidaba la vida familiar de su hermano. Una de sus mayores alegrías era estar con su sobrina de tres años, Debby. Fue ese amor por ella lo que le inspiró la composición “Waltz for Debby”. Su predilección por los compases ternarios favorece la cadencia natural de esa melodía deliciosa y pegadiza, una línea de una amplitud lírica tal que cautiva al oyente de principio a fin. La construcción del tema es impecable y su modulación ejemplar. Ambos factores contribuyen a crear un sólido cojín para los solos. Sin embargo, ese despliegue técnico no nos llama la atención; lo que sencillamente nos enamora es la delicadeza y belleza de la canción”.

 El letrista Geen Lees, amigo personal de Bill Evans, fue el encargado de llenar con palabras las notas de la melodía de Evans y dice así:
“En su dulce mundo, habitado por muñecas, payasos, un príncipe y un gran oso morado, vive mi chica favorita sin ser consciente de las preocupaciones que los adultos estamos cansados de soportar.
Ella baila bajo el sol una música silenciosa, canciones que están hilvanadas con hilo de oro en algún sitio de su pequeña cabeza. Un día demasiado pronto ella crecerá y dejará sus muñecas, su príncipe y su ridículo viejo oso. Ellos llorarán cuando ella apenas les susurre un adiós. Me temo que la perderán y en ese momento yo también lo haré”.

“Waltz for Debby” fue uno de los temas interpretados a piano solo que grabó en el primer disco a su nombre anteriormente reseñado.

Helen Keane preparó la primera gira europea del pianista en el verano de 1964. En esta tournée le acompañaron el contrabajista Chuck Israels y el baterista Larry Bunker.
El trío de Bill Evans, durante su estancia en Suecia, fue contratado para actuar durante dos semanas en el club Gyllene Cirkeln, sito en calle Sveavägen 41 de Stockholm. Este local permaneció abierto desde 1962 hasta 1969. Durante ese período fue el club de jazz más famoso del país donde recababan los mejores músicos de jazz tanto locales como extranjeros.

Monica Zetterlund (1937 – 2005) fue una cantante y actriz sueca. Como vocalista se especializó en versionar grandes temas de jazz interpretándolos en su idioma. También grabó discos con temas escritos por músicos suecos. Compartió escenario con nombres como Louis Armstrong, Stan Getz o Quincy Jones cuando estos últimos estaban de gira por Suecia.
Como actriz participó en una docena de películas siendo la más importante la titulada en inglés “The Emigrants” (1971) protagonizada por Max von Sydow y Liv Ullmann.

En el año 1963 Monica Zetterlund grabó el tema de Bill Evans “Waltz for Debby” con el título de “Monica’s Val’s”. Esta versión llegó a oídos de Evans antes de su viaje a Suecia y le había entusiasmado. El pianista acudió a la eficaz Helen Keane y le pidió, a pesar de su apretada agenda, si podía concertar una entrevista con Monica ya que le gustaría conocerla.
Keane sacó tiempo de donde no había y consiguió que Evans pasase un par de días con Monica. A raíz de este encuentro decidieron grabar un disco juntos.
El 29 de agosto de 1964, en Stockholm y en un estudio del sello Phillips entraron los siguientes músicos: Monica Zettterlund, voz; Bill Evans, piano; Chuck Israels, contrabajo y Larry Bunker, batería. Grabaron varios standards norteamericanos y un par de temas del folclore escandinavo. Uno de los standards fue “It could happen to you” compuesto por Jimmy Van Heusen con letra de Johnny Burke para la banda sonora de la película “And the Angels Sing” de 1944.
En esa sesión se tocaron tomas alternativas que no salieron en el disco, pero también existió la grabación de un tema sorpresa que tampoco vio la luz en su día y que apareció en “The Complete Bill Evans on Verve” una caja con 18 CDs editada en 1997. La canción en cuestión es la titulada “Santa Claus is coming to town” una de las melodías más conocidas de la Navidad en los USA, aunque era un 29 de agosto. Es interesante y llamativo escuchar cantar a Bill Evans (dos veces) con esa típica voz nasal tan norteamericana. Aquí os la dejo para todo aquel que quiera escucharla.

En el año 1966, estando de gira Bill Evans por Dinamarca le prepararon una actuación junto a Monica Zetterlund en un concierto benéfico organizado por La Cruz Roja en el Teatro Real. El mismo encuentro se produjo en el año 1975 en Suecia en el Museo de Arte de la ciudad de Lund, donde por cierto el piano estaba desafinado lo que produjo la ira del pianista. 
Como se ve a Bill Evans siempre le resultó un placer acompañar a Monica al piano y ese sentimiento evidentemente fue recíproco. No fueron muchos los cantantes que tuvieron ese privilegio.

El 10 de septiembre de 1980, Bill Evans junto a Marc Johnson y Joe LaBarbera, se instalaron en el escenario del club de jazz “Fat Tuesdays” de Nueva York donde habían sido contratados para actuar durante una semana. El día 15, Bill Evans se sintió mal y Joe LaBarbera le llevó al hospital. Ese mismo día dejó este mundo. Tenía 51 años. Es bien cierto que durante su vida se excedió con el alcohol y con las drogas, pero la muerte de su hermano acaecida meses atrás le quitó las ganas de vivir y se abandonó, urdiendo un plan para huir del dolor.
Bill Evans fue un grandísimo músico, como intérprete, como improvisador, como compositor, pero creo que dentro de su cuerpo se hospedaba un alma delicada.

Cuarenta y seis años más tarde de la grabación de Monica Zetterlund del tema “Waltz for Debby” otra vocalista sueca no muy conocía de nombre Suss Von Ahn quiso rendirle su pequeño homenaje a Bill Evans interpretando la canción que este le dedicó a su querida sobrina Debby.

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