Los Años 40 Y 50 De Miss Peggy Lee

Peggy Lee
Peggy Lee
Benny Goodman & Helen Forrest
Benny Goodman & Peggy Lee
Peggy Lee
Lil Green
Peggy Lee con su marido el guitarrista Dave Barbour
Peggy Lee
Quincy Jones & Peggy Lee
Little Willie John
Peter Richmond
Peggy Lee – 1948 – Life (revista)
Los Años 40 Y 50 De Miss Peggy Lee

Norma Deloris Egstron nació el 26 de mayo de 1920 en la ciudad de Jamestown, North Dakota, y fue la sexta de siete hermanos. Norma sobrevivió como pudo a una brutal niñez y adolescencia. Su madre falleció cuando ella tenía cuatro años y su padre volvió a casarse con una mujer que física y emocionalmente abusó de Norma hasta que ella abandonó su casa a una edad de 17 años.  La música fue su escapatoria ante una nefasta realidad.

En su época de colegiala, Norma simultaneó sus estudios con pequeñas audiciones en radios locales. En octubre de 1937, fue contratada por la emisora WDAY de la ciudad de Fargo – la mayor radio de North Dakota – para cantar en un anuncio publicitario. Esta experiencia le gustó a Ken Kennedy director de WDAY y le dijo a Norma que le daría una oportunidad para que su voz sonara en el aire, pero lo primero que debía de hacer era cambiar su nombre por uno más “profesional”. Y así nació Peggy Lee. Al cabo de un mes, la vocalista abandonaba su casa.

Durante el período comprendido entre 1938 y 1940, Peggy anduvo yendo y viniendo de California a North Dakota, de night club en night club, sobre todo en hoteles, pero su nombre no despuntaba lo suficiente.
Llegó el año 1941, Peggy Lee había conseguido un trabajo en “The Doll House”, uno de los mejores restaurantes de Palm Springs. Allí le vio actuar Frank Bering, dueño del “Ambassador Hotel West” de Chicago y le ofreció un contrato para actuar en el night club “Buttery Room” ubicado en el mismo hotel.
A primeros de agosto de 1941 ocurrieron dos episodios simultáneos que cambiarían totalmente la carrera profesional de Peggy Lee y, en menor medida, la de Benny Goodman.
En esas fechas, el clarinetista, junto a su banda, estaba actuando en el “Panter Room”, el night club del “Sherman Hotel” de Chicago, cuando Helen Forrest, la vocalista de la orquesta desde 1939, le comunicó su decisión de volar por su cuenta abandonando la formación. El “Rey del Swing” se quedó sin cantante.
En esas mismas fechas, Lady Alice Duckworth – en esos momentos novia de Goodman y que acabaría convirtiéndose en su esposa – visitó el “Buttery Room” y se quedó agradablemente sorprendida de la desconocida cantante que estaba actuando en el club. En cuanto tuvo oportunidad, Lady Alice le comentó a Benny que debería ir al “Buttery Room” a escuchar a la cantante.
Peggy Lee, lo contó así:

Lady Alice Duckworth, vino al “Battery” y se quedó impresionada. Por lo tanto, la siguiente noche le trajo a Benny porque estaban buscando remplazar a Helen Forrest. Yo no lo sabía. Yo pensaba que él me miraba de una forma extraña, pero quizás estaba simplemente absorto en lo que veía. Pensé al principio que no le gustaba, pero era que estaba absorto en lo que estaba oyendo”.

 Benny Goodman contrató a la cantante a los pocos días de escucharle en el “Buttery Room”. El 15 de ese mismo mes de agosto una nerviosa Peggy entraba por primera vez en los estudios de la discográfica Columbia para grabar junto a la banda de Goodman la canción “Elmer’s tune” compuesta en 1941 por Elmer Albrech y Dick Jurgens con letra de Sammy Gallop.
Según testimonios de Goodman, a Peggy Lee le costó de tres a cuatro meses adaptarse a la banda lo cual no era tan sencillo. La estrella de la orquesta de Benny Goodman era él mismo, a él le pedían autógrafos los aficionados, luego estaban los músicos que integraban la banda, siendo los más importantes los solistas y en el último lugar se situaba él o la cantante. En una actuación en cualquier salón de baile el 80% de las canciones que interpretaban eran instrumentales, a los vocalistas se les escuchaba en el resto. Además, en aquellas canciones en las que ellos intervenían su voz estaba presente durante menos de la mitad del minutaje del tema. Esto quiere decir que los músicos de la banda no se preocupaban demasiado del papel que jugaban los vocalistas en las orquestas y dejaban que estos se valieran por sí mismos.

Peggy Lee permaneció junto a la banda de Goodman desde agosto de 1941 a marzo de 1943. En ese período de tiempo encontró su propio estilo como vocalista. El pianista Jimmy Rowles, que acompañó a Peggy Lee en innumerables ocasiones, la definió como una vocalista con mucho feeling, con soul, con un maravilloso fraseo y un considerable sentido del ritmo.
Peggy grabó junto a la orquesta de Goodman 35 canciones. De todas ellas me voy a quedar con la titulada “Why don’t you do right”, ya que encierra una bonita historia.

Esta canción nació en el año 1936 de la mano del bluesman Joe McCoy con el título de “Weed smoker’s dream”. La grabó una desconocida formación llamada “Harlem Hamiafats” subtitulándola (Why don’t you do now). Unos pocos años más tarde, McCoy la tituló finalmente “Why don’t you do right” y la hizo suya esa gran dama del blues que fue Lil Green en 1941. Y ahora le paso el testigo a Peggy Lee: “Yo soy y era una fan de Lil Green, esa gran cantante de blues. Solía escuchar el tema en mi tocadiscos una y otra vez. Mi habitación estaba junto a la de Benny y una tarde me dijo: “Obviamente a ti te gusta mucho esa canción” Yo le respondí que así era. Y me comentó: ¿Te gustaría que hiciera un arreglo de la canción para que tú la pudiese grabar?” Yo le respondí que me encantaría”.

El 27 de julio de 1942, Peggy Lee grabó “Why don’t you do right” junto a la orquesta de Benny Goodman. La canción alcanzó el puesto cuarto de las más vendidas según la revista Billboard llegando al millón de copias, además se convirtió en una de sus “signature songs”.

Durante los 19 meses que Peggy permaneció junto Goodman su vida sentimental se vio alterada al enamorarse del guitarrista de la banda Dave Barbour. Existía una especie de decreto que prohibía a los músicos confraternizar con la vocalista, pero Peggy se enamoró y fue correspondida. Benny Goodman al enterarse de este romance despidió al guitarrista y Peggy se marchó con él. Estamos en marzo de 1943. Peggy y Dave se casaron y tuvieron una hija a la que pusieron de nombre Nicky. La vocalista decidió olvidarse de los escenarios y de las sesiones de grabación y ocuparse exclusivamente de su familia.
El matrimonio tuvo una vida de 1943 a 1951. En ese período de tiempo Peggy grabó dos álbumes para Capitol con la orquesta de su marido con el título de “Rendevous with Peggy Lee” en 1948 que llegó a alcanzar el puesto nº 2 en las listas de los discos más vendidos según la revista Billboard y tuvo dos reediciones en 1950 y 1955 en las que se añadieron más canciones. Y el titulado “My best to you: Peggy Lee Sings” en 1950.

Una vez que Peggy se divorció de Dave Barbour (ella siempre le consideró el amor de su vida y un excelente colaborador musical) volvió a situarse delante de los micrófonos para el sello Decca (1953 – 1964) con el que grabó 11 álbumes y con Capitol (1957 – 1972) llegó a la cifra de 34.
La época de oro de la carrera de Peggy Lee en solitario está enmarcada sin duda en los años cincuenta y no solo como vocalista. En ese apartado uno de sus mejores trabajos fue el primer álbum que grabó para Decca con el título de “Black Coffee” en 1953. La acompañaron los siguientes músicos: Jimmy Rowles, piano; Max Wayne, contrabajo; Ed Shaughnessy, batería; Pete Candoli, trompeta. Una de las mejores interpretaciones del disco fue con el tema que da título al álbum “Black Coffee” compuesto por Sonny Burke y letra de Paul Francis Webster en 1948.

A Peggy Lee le llamaron de Hollywood en el año 1955 para participar en una película titulada “Pete Kelly’s Blues. La acción se sitúa en los años veinte en Kansas City y en un club clandestino llamado “Club 17” donde actúa una banda de nombre Pete Kelly and His Big Seven. Una noche aparece un gánster y le obliga a Kelly a que le nombre su manager por el 25% de sus ganancias y además que su novia Rose (una cantante alcoholizada) actúe en el club. Kelly se niega. El batería tiene una pelea con un miembro de la banda del gánster y este último acaba matándolo en un callejón. Pete Kelly acepta las condiciones del mafioso pensando que tendrá una oportunidad para vengarse.
“Pete Kelly’s Blues” es una película dirigida y protagonizada por Jack Webb. El papel de su novia recayó en Janet Leight y el de la cantante Rose en Peggy Lee. En los premios Oscar del año siguiente, la vocalista estuvo nominada como mejor actriz secundaria. En la banda sonora ella interpretó cuatro canciones entre ellas “Sugar” de 1927 con música y letra de Sidney Mitchell, Edna Alexander y Maceo Pinkard.

Ese mismo año de 1955, Peggy recibió un encargo que, desde luego, no se lo esperaba. Volvió a Hollywood y Walt Disney, conocedor de la fama que tenía entre los compositores de ser una excelente letrista, le mostró su deseo de que ella fuese quien se ocupara de escribir todas las letras de las canciones que Sonny Burke había compuesto expresamente para la película “La Dama y el Vagabundo”. Además, le pidió que cantara en tres de ellas. Y ahí no acabó la cosa, ya que le requirió que “prestara” su voz a cuatro diferentes personajes animados. Aquí están los deliciosos momentos en que Peggy Lee canta la canción “He’s a tramp” en la película “La Dama y el Vagabundo”. Que además se ha convertido en todo un standard

No es muy conocida la labor que Peggy Lee realizó como letrista, pero voy a nombrar a los músicos más importantes que la llamaron para que convirtiera sus notas en palabras: Dave Barbour, Harold Arlen, Victor Young, Quincy Jones, Johnny Mandel, Cy Coleman y dejo para el final a Duke Ellington. El Duque le pidió a Peggy que le pusiera letra a su composición “I’m gonna go fishing” que formó parte de la banda sonora de esa gran película titulada “Anatomía de un asesinato” de Otto Preminger de 1959 con una estelar Lee Remick y un extraordinario James Stewart.

Siguiendo en el año 1955, Peggy Lee grabó 49 canciones para la compañía “World Broadcasting System”. Esta empresa estaba especializada en la grabación y distribución de música destinada únicamente para su uso en las radios y televisiones. El formato en el que entregaba su producto eran discos de vinilo de 16” a 33 r.p.m.
En el caso de Peggy, esos 49 temas estaban destinados a las radios y su función consistía en llenar con música tiempos muertos que se producían en la programación.
Las sesiones de grabación se realizaron en el Studio 1 de Radio Recorders Annex en Los Angeles los días 8 y 9 de febrero y 8 y 9 de agosto todas ellas en 1955.
Los músicos que acompañaron a Peggy fueron: Gene DiNovi, piano; Bill Pitman, guitarra; Bob Whitlock o Don Prell, contrabajo; Larry Bunker, batería; Ramon “Ray” Rivera, congas; Stella Castellucci, harpa; Pete Candoli, trompeta.
Toda esta música ha permanecido fuera del alcance del público en general hasta que el sello “Audiophile” la incluyó en 2 C.Ds. en el año 2017.
Uno de esos 49 temas es el titulado “Mean to me” un standard con música y letra de Fred Ahlert y Roy Turk que en 1929 lo popularizara Ruth Etting.

En el año 1956, el compositor, pianista y cantante Otis Blackwell se puso en contacto con su amigo el cantante y compositor Eddie Cooley con el propósito de que le ayudara a concluir una canción que se le estaba resistiendo. Juntos terminaron de componerla y le pusieron el título de “Fever”. En los créditos Blackwell utilizó el seudónimo de John Davenport (el apellido de su padrastro) por motivos contractuales. El primero que grabó la canción fue el músico de “rhythm & blues” Little Willie John en su álbum titulado “Fever”. En mayo de 1956, salió en un single que llegó al nº1 de las listas de R&B de la revista Billboard.
En el año 1958, Peggy Lee le reescribió la letra (sin acreditarse) a la canción “Fever” y la grabó el 19 de mayo con un arreglo suyo que incluía al contrabajista Joe Mondragon y al baterista Shelly Manne. El chasquido de los dedos se lo debemos a la propia Peggy y al guitarrista Howard Roberts.
El sello Capitol sacó un single en junio que contenía “Fever” y alcanzó el puesto octavo de las listas de Billboard, además de convertirse en un éxito internacional. Hoy en día sigue estando presente en el repertorio de un buen número de músicos de jazz y para Peggy Lee significó el último gran éxito de su época dorada.

En el libro titulado “Fever: The Life and Music de Peggy Lee” escrito por Peter Richmond podemos leer:

“…Durante las dos décadas (1940-50) en que la música hablaba un lenguaje universal, la estrella de Peggy Lee nunca perdió su brillantez. Ella cantó el “Great American Songbook” aderezado con el jazz y el blues y el swing y el pop y el bop y el “latín” y el “soul”…. En los tiempos en que el arte formaba parte de la cultura popular, desde un libro a una película o a la música, ella fue una de sus máximas figuras. No fue una época, como ahora, donde “popular” y “desechable” eran términos que se podían intercambiar… Las novelas populares eran también literatura y perduraban, las películas poseían oficio, estaban inspiradas y eran duraderas. La música poseía un significado y relevancia. El caos cultural y cacofónico que vino después consiguió oscurecer la suave brillantez de ese particular pasado. Pero artísticamente fue la época dorada de América, y Peggy Lee estaba en su olimpo – no solamente como cantante sino también como letrista, y no como cualquier letrista sino como una letrista cuya poesía le hablaba al mundo. Cada letra de Peggy Lee contaba una historia, avivaba los sentimientos. Ella fue una de las primeras mujeres que logró ser una gran cantante y una gran letrista. Muy pocas compañeras de profesión pudieron llegar hasta donde ella llegó”.

Subscribe